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07 de noviembre de 2026

Ingenieros argentinos fabricaron los dos papamóviles para la gira de León XIV por el país

Las unidades, construidas contrarreloj en seis semanas bajo estrictas especificaciones del Vaticano, operarán de forma simultánea en Buenos Aires y Córdoba.

En un operativo de ingeniería de alta precisión, la industria automotriz local culminó la fabricación de dos papamóviles gemelos diseñados para trasladar al papa León XIV durante su visita pastoral a la Argentina. El proyecto, liderado por el ingeniero Julián Benedetti Basone, demandó seis semanas de trabajo intensivo en la planta de Zárate bajo estrictos protocolos de confidencialidad dictados por la Santa Sede.

El despliegue logístico contempla una unidad ya apostada en la provincia de Córdoba y otra en Buenos Aires, asignada a cubrir los traslados previstos en Claypole, el Monumento de los Españoles y la Basílica de Luján.

Ambos rodados presentan una particularidad canónica y legal: son idénticos y comparten la misma patente, según la disposición del protocolo vaticano, que mantiene bajo reserva la apariencia definitiva de las unidades hasta su debut público en las calles.

Un encargo en italiano y milimétricamente validado

La orden de fabricación ingresó por correo electrónico desde Roma, íntegramente en italiano. El pliego técnico detalló cotas exactas para el sillón papal, los apoyabrazos, el respaldo, los pasamanos de apoyo y la plataforma principal, además de la disposición de escudos y banderines oficiales.

La ergonomía respondió de manera directa a la contextura física de León XIV:

  • Altura y apoyo: dimensiones calibradas para garantizar equilibrio y comodidad durante traslados prolongados de pie.
  • Cúpula termoformada: una sola pieza plástica de alta resistencia, fabricada con más de 20 matrices específicas y terminación artesanal.
  • Acceso mecanizado: incorporación de una escalera retráctil eléctrica en el sector trasero.

Cirugía estructural sobre chasis de serie

Tomando como base la arquitectura de pickups medianas, los especialistas removieron la sección posterior para fusionar la cabina con la caja de carga mediante un piso elevado y refuerzos de torsión, conservando soldaduras y componentes clave del modelo base.

La configuración final aloja a cinco ocupantes: el pontífice en el centro, dos acompañantes laterales y dos custodios en las plataformas posteriores.

El incremento y la nueva distribución del centro de gravedad exigieron un rediseño total de la suspensión y los amortiguadores, además de la colocación de aislantes termoacústicos para neutralizar vibraciones sobre la calzada.

Destino y custodia tras la visita

Aunque no se reveló el presupuesto oficial, los desarrolladores estimaron que cada unidad supera con creces el doble del valor de mercado de una pickup convencional.

Los vehículos, propiedad formal del Vaticano, quedarán bajo custodia del equipo técnico nacional una vez finalizada la agenda papal en territorio argentino, con la posibilidad de que una de las piezas sea transferida a futuro a la colección histórica de carruajes y papamóviles de la Santa Sede.