La escena musical independiente de Posadas vuelve a demostrar que sus fronteras son solo líneas en un mapa. Este sábado 7 de noviembre, a partir de las 21:00 hs, el emblemático Galpón de la Murga de la Estación (Trincheras de San José 1709) abrirá sus puertas para el Kalimba Club V.2, un festival que en su segunda entrega busca consolidarse como el gran espacio de fiesta, cruce e intercambio estético de la capital misionera.
Ideado por el músico Guillermo O’Connor, el Kalimba Club no es un concierto tradicional; es un laboratorio en vivo. La premisa es tan simple como ambiciosa: romper con los encasillamientos de géneros y poner a dialogar en un mismo escenario a artistas que habitan universos sonoros diferentes, invitando al público a descubrir qué pasa cuando esos mundos colisionan.
Una grilla con ADN transfronterizo
Los anfitriones de la velada serán Guillermo O’Connor & Niño Kalimba, los encargados de guiar la noche y activar las colaboraciones sobre las tablas. Pero el gran atractivo de esta edición radica en su fuerte impronta regional e internacional.
Desde la otra orilla del río llega Passiflorx, la aclamada banda paraguaya que desembarca con su propuesta fresca y desprejuiciada. El contrapunto instrumental estará a cargo de Estridulante, un cuarteto de vientos local que promete texturas potentes y arreglos que desafían la gravedad. El cierre, como no podía ser de otra manera, devendrá en una pista de baile para celebrar el encuentro comunitario.
Gestión colectiva y apuesta profesional
Detrás de la mística del Kalimba Club hay un engranaje técnico y de producción que apuesta a elevar la vara de la escena autogestiva en el NEA. Con una dirección artística comandada por O’Connor y la producción de Agustín Guñski, el ciclo cuenta con un equipo de profesionales que incluye a Lucía Recio y Julién Acardi en producción ejecutiva, Guillermo Echenique en escenografía, Juan Echague en vestuario, Verónica Torresani en el diseño de luces y Gastón Veliz a cargo del sonido. Una apuesta total por una experiencia inmersiva tanto para el espectador como para los músicos.
El Kalimba Club V.2 se perfila así no solo como una fecha en la agenda cultural del fin de semana, sino como un punto estratégico de conexión que posiciona a Posadas en el mapa de las rutas musicales de la región y los países vecinos.




