Referentes de la cadena agroindustrial tabacalera, legisladores y especialistas se reunieron para analizar los desafíos de competitividad, trazabilidad y desarrollo tecnológico que enfrenta el sector, en medio de una etapa de transformación marcada por cambios regulatorios y nuevas oportunidades de mercado para una actividad clave en varias provincias argentinas
La actividad involucra a más de 14.000 productores y genera más de 300.000 empleos directos e indirectos en distintas regiones del país, consolidándose como una de las economías regionales más relevantes de Argentina, según un informe especial elaborado por la consultora ABECEB, presentado en el encuentro. El estudio destacó, además, el rol del sector como generador de divisas, empleo y recursos fiscales para los distintos niveles del Estado.
Entre los principales desafíos identificados se mencionaron diversas distorsiones de mercado, como la comercialización informal, el contrabando y la subdeclaración de precios. Según el análisis presentado, estos fenómenos afectan la previsibilidad del sector, reducen los incentivos para la inversión e impactan sobre la recaudación fiscal y los recursos destinados al desarrollo productivo de las provincias tabacaleras.
Frente a esta situación, los participantes coincidieron en la necesidad de fortalecer los mecanismos de control y avanzar en soluciones que mejoren la trazabilidad de los productos. Entre las alternativas analizadas se destacó la incorporación de herramientas digitales de seguimiento e identificación, que podrían contribuir a una mayor transparencia en la cadena comercial.
Otro de los ejes centrales del debate fue el de las nuevas tecnologías vinculadas al consumo de nicotina y tabaco. Los especialistas señalaron que la evolución regulatoria reciente abre una oportunidad para formalizar mercados emergentes, elevar los estándares de calidad y generar condiciones para atraer inversiones en nuevas categorías de productos.
Las proyecciones presentadas indicaron que el desarrollo de estas categorías podría ampliar la actividad económica, generar empleo y aumentar la recaudación fiscal, al tiempo que permitiría aprovechar capacidades industriales y productivas ya instaladas en el país. También se destacó el potencial de Argentina para posicionarse regionalmente en este segmento, si logra consolidar un marco regulatorio estable y competitivo.
Más allá de las distintas visiones presentes en el encuentro, hubo consenso sobre la importancia de promover espacios de diálogo entre los diferentes actores de la cadena de valor. En un contexto de transformación tecnológica y cambios en los mercados globales, construir una mirada común aparece como un factor clave para acompañar el desarrollo de una actividad que sigue siendo estratégica para numerosas economías regionales argentinas.
El encuentro reunió a representantes de productores, dirigentes sectoriales, legisladores y autoridades vinculadas a la actividad. Entre los participantes se encontraban Pedro Pascuttini, presidente de la Federación de Productores Tabacaleros; Enrique Cornejo, senador por la provincia de Salta y síndico de la Cámara del Tabaco de Salta; y Marcelo Reinoso, coordinador de Tabaco de la Secretaría de Agricultura de la Nación. La moderación estuvo a cargo de Lucio Paz Posse, vicepresidente de la Cooperativa de Productores Tabacaleros de Salta (COPROTAB), con la participación de Mariangel Ghilardi Sierra, coordinadora sectorial y de negocios de ABECEB.




