22 de abril de 2026

La recesión golpea al consumo de carne vacuna en Argentina

El consumo cayó cinco kilos por habitante en un año, mientras la carne de cerdo y los lácteos ganan espacio por sus precios más accesibles. Los costos, impuestos y la tensión internacional presionan la cadena alimentaria.

El consumo de carne vacuna en Argentina se redujo de 49,5 a 44,5 kilos por persona en el último año, según la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (Fada). La recesión y el aumento de precios explican gran parte de la caída. En contraste, la carne de cerdo creció 1,5 kilos, alcanzando los 19,3 kilos por habitante.

La diferencia de precios marca la tendencia: la carne vacuna subió 64% interanual, mientras la de cerdo aumentó 25%, por debajo de la inflación general del 33%. “La suba de los precios cambia los hábitos de consumo”, señaló la economista de Fada, Antonella Semadeni. En paralelo, los lácteos registraron un incremento del 7%, con precios que subieron solo 13%.

El informe advierte que el contexto internacional también pesa. El conflicto en Medio Oriente podría encarecer el combustible y, con ello, los costos logísticos. “La guerra impacta en los bolsillos: el primer costo que sube es el del flete”, explicó la economista jefa de Fada, Nicolle Pisani Claro. El transporte representa el 6% del precio de la leche y el 8% del trigo, por lo que cualquier suba repercute en toda la cadena.

La presión de los insumos es otro factor: los costos explican el 51% del precio de la carne, el 61% del pan y el 71% de la leche. A esto se suma la carga tributaria. “Pagamos uno de cada cuatro pesos en alimentos en forma de impuestos”, afirmó la economista María Luz Silvetti.

En la carne vacuna, los costos representan el 51%, los impuestos el 28% y las ganancias el 21%. En el pan, los costos son el 61%, los impuestos el 24% y la ganancia el 15%. En la leche, los costos llegan al 71%, los impuestos al 26% y las ganancias apenas al 3%.

Finalmente, el informe subraya que los granos tienen una incidencia menor en el precio final: el maíz explica el 6% en la carne vacuna, el 12% en la de cerdo y el 4% en la leche. En el pan, el trigo representa solo el 10%. El peso de la logística, los impuestos y los márgenes comerciales resulta más determinante que el valor de los granos.