La actividad metalúrgica volvió a mostrar en marzo una baja interanual del 4,1%, confirmando el carácter recesivo que atraviesa el sector. Aunque hubo un leve repunte mensual del 1,5% por factores estacionales, la tendencia sigue siendo negativa y acumula un desplome del 6,9% en lo que va de 2026.
Según Adimra, la utilización de la capacidad instalada se ubicó en apenas 41,8%, cinco puntos menos que un año atrás. “El deterioro estructural es evidente y ya impacta de manera directa en el empleo”, advirtió el presidente de la entidad, Elio Del Re.
La falta de demanda interna agrava la situación y compromete los márgenes empresariales. Seis de cada diez compañías no esperan mejoras en su producción en los próximos meses, lo que configura un horizonte inmediato poco alentador.
Algunos rubros lograron escapar a la caída: maquinaria agrícola (+1,8%), carrocerías y remolques (+2%) y autopartes (+2,1%). Sin embargo, la mayoría se mantuvo en retroceso, con bajas en bienes de capital, equipamiento médico y fundición. En el plano territorial, todas las provincias registraron descensos interanuales, con Buenos Aires (-5,6%) como el caso más crítico, seguida por Córdoba, Entre Ríos y Mendoza. Santa Fe mostró la caída más moderada (-0,3%).




