La cosecha de yerba mate se encuentra prácticamente detenida en la zona centro de Misiones, con secaderos cerrados y valores que no cubren los costos de producción. Productores, tareferos y prestadores de servicios atraviesan un escenario crítico que empuja a muchos a migrar en busca de trabajo.
Ramón Leónidas, prestador de servicios de Campo Grande, describió la parálisis: “En nuestra zona ningún secadero está abierto. Apenas cuatro cuadrillas trabajan en toda la región”. Los precios actuales —entre $175.000 y $240.000 por tonelada puesta en secadero— resultan inviables y, según afirmó, solo profundizan la pobreza de los colonos.
Éxodo hacia Brasil
La caída de los ingresos llevó a muchos tareferos a cruzar la frontera. Leónidas comparó: “Acá se paga 35 o 40 mil por tonelada, mientras que en Brasil te dan comida y ese mismo monto por día. Conviene más el país vecino que el nuestro”.
La diferencia en las condiciones laborales y el estancamiento local alimentan un éxodo que refleja la desesperación del sector.
Asamblea y posible tractorazo
Ante la falta de respuestas, colonos, tareferos y prestadores convocaron a una asamblea este sábado en Campo Grande, en el kilómetro 43, desde las 8:30. Allí definirán medidas de protesta y no descartan un tractorazo.
El objetivo es interpelar al Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM). “Queremos hablar con el presidente del INYM, preguntarle por qué estamos tan olvidados los tareferos y los colonos”, adelantó Leónidas.




