PAMI reconoció oficialmente que mantiene una deuda superior a los 157 millones de pesos con hospitales públicos de Misiones. El dato salió a la luz en el informe de gestión presentado en Diputados por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y se inscribe en un pasivo nacional que supera los 21.700 millones.
El organismo explicó que parte de los atrasos se vincula a prestaciones facturadas sin convenios formales, un esquema que durante años permitió pagos en plazos de hasta 60 días y que hoy exhibe inconsistencias administrativas. Con los cambios recientes, se eliminó la intermediación de la Superintendencia de Servicios de Salud y se avanzó hacia convenios digitales directos, aunque sin plazos concretos para cancelar la deuda acumulada.
En Misiones, el impacto es inmediato: los hospitales públicos, que absorben una demanda creciente por la pérdida de cobertura privada, dependen de esos recursos para sostener insumos, servicios y atención cotidiana. Las demoras generan tensiones que ya derivaron en cortes de prestaciones, cobros directos a afiliados y reclamos por atrasos que, según actores del sector, superan lo reconocido oficialmente.




