La Confederación General del Trabajo (CGT) definió el regreso a las calles una vez finalizado el Mundial 2026 con un plan de lucha que combinará movilizaciones, articulación con otras organizaciones sindicales y sociales y la posibilidad de convocar a un nuevo paro general contra el gobierno de Javier Milei. La estrategia fue acordada junto a las dos CTA y la Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular (Utep).
La primera protesta será el miércoles 22 de julio, cuando la central obrera se sume a la habitual marcha de los jubilados frente al Congreso. La convocatoria reunirá además a las CTA y a la Utep, en una señal de unidad del movimiento sindical y de las organizaciones sociales frente al ajuste impulsado por el Ejecutivo.




