FB Líneas Aéreas S.A., la razón social detrás de Flybondi, solicitó formalmente la apertura de su concurso preventivo de acreedores. El trámite recayó en el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial N° 24 (Secretaría N° 47), donde la jueza interviniente deberá resolver si habilita el proceso concursal para que la compañía intente renegociar un pasivo asfixiante y esquivar la quiebra definitiva.
La presentación judicial marca el punto crítico de una crisis operativa y financiera que estalló hace meses y que hoy mantiene a la aerolínea en parálisis total. Flybondi acumula 57 días consecutivos sin operar: su último servicio comercial despegó el pasado 5 de agosto desde Bariloche con destino a Ezeiza. Desde entonces, ningún avión volvió a despegar y su portal web permanece caído.
Flota desmantelada y reclamos salariales
El derrumbe operativo se refleja en los hangares. De las 13 aeronaves que supo operar en el país, la compañía devolvió 10 a los lessors (arrendadores internacionales) por falta de pago y contratos vencidos. En suelo argentino solo quedan tres unidades, aunque ninguna se encuentra activa ni habilitada para volar.
El impacto sobre el personal fue inmediato y masivo:
- Cerca de 1.000 trabajadores desvinculados: Entre despidos directos y planes de retiro voluntario que hoy están bajo la lupa.
- Salarios impagos: Empleados y gremios denunciaron retrasos sistemáticos que incluyeron la falta de liquidación de sueldos de junio y julio, además del medio aguinaldo.
- Indemnizaciones en suspenso: Más de 700 extrabajadores elevaron sus quejas ante la Secretaría de Trabajo para exigir el cobro de indemnizaciones y cuotas de retiros acordados que nunca se depositaron.
Embargos y un tendal de cheques sin fondos
El frente financiero de Flybondi suma pedidos de quiebra previos, embargos trabados sobre sus cuentas y un rojo bancario indisimulable: registra 27 cheques rechazados por una cifra superior a los $2.900 millones.
Con la presentación en concurso, la firma busca suspender ejecuciones judiciales y ganar oxígeno para diseñar un plan de pagos, mientras mil familias esperan una resolución a meses de incumplimientos.




