El Gobierno nacional mantiene un tono de baja confrontación frente a la protesta convocada por la CGT para este jueves a las 14 frente al Ministerio de Economía. La central obrera reclama un plan de alivio para trabajadores endeudados, en un contexto de creciente morosidad en bancos y plataformas digitales.
En la Casa Rosada reconocen la legitimidad del reclamo y admiten la complejidad que atraviesan miles de familias, aunque descartan implementar un programa de asistencia. “Algo tiene que hacer la CGT, si los dirigentes sindicales no se mueven ¿Quién lo va a hacer?”, señalan fuentes oficiales, en línea con la postura de Javier Milei de considerar el endeudamiento como un conflicto “entre privados”.
Según datos difundidos por la CGT, 5,3 millones de personas tienen dificultades para afrontar sus deudas, muchas de ellas contraídas para gastos esenciales. Un informe del CEPA indica que la mora bancaria saltó del 2,5% al 12,1% entre noviembre de 2024 y abril de 2026, mientras que en monederos electrónicos trepó del 7,3% al 29,6%.
La protesta contará con la participación de las dos CTA y la UTEP, que acompañan el reclamo de medidas de alivio. El objetivo es instalar en la agenda pública el impacto del endeudamiento familiar y presionar al Ejecutivo para que actúe frente al aumento de la morosidad.




