03 de junio de 2026

Pymes: entre las caídas récord y la «cautela activa», qué expectativas tienen de cara al segundo semestre

Tras baja de ventas y maquinas paradas, la industria encara con moderación la segunda parte del año.

La recuperación económica que avizora el Gobierno todavía no logra traducirse de manera sostenida en el entramado productivo. Mientras los sectores vinculados al agro, la energía y la minería muestran mejores perspectivas, buena parte de la industria, la construcción y el comercio se encuentran con bajo nivel de actividad, baja creación de empleo y expectativas moderadas de cara al segundo semestre.

Según datos oficiales de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo analizados por la organización Misión Productiva, entre noviembre de 2023 y febrero de 2026 el 59% de las ramas productivas privadas redujo su cantidad de trabajadores registrados. En concreto, si se excluye la Administración Pública, 554 de los 948 subsectores económicos destruyeron empleo formal durante el período analizado.

Entre los rubros con mayor pérdida de puestos registrados aparecen la construcción, con una baja de 81.295 empleos; la industria manufacturera, con 76.556 puestos menostransporte y almacenamiento, con una caída de 61.107 trabajadoresservicios profesionales, científicos y técnicos, con 25.449 empleos menos; e intermediación financiera y servicios de seguros, con una baja de 12.089 puestos.

Del otro lado, los sectores que lograron crear empleo muestran una dinámica más concentrada: Agricultura, ganadería, caza, silvicultura y pesca sumaron 17.351 puestossalud humana y servicios sociales incorporaron 17.259 trabajadoresalojamiento y gastronomía crecieron en 8.959 empleos; y enseñanza agregó 7.858 puestos registrados.

Martín Alfie, jefe de Desarrollo Federal del Consejo Federal de Inversiones y cofundador de Misión Productiva, resumió el escenario como una “economía partida en dos”. Por un lado, aparecen los sectores vinculados a minería, petróleo y agro, aunque todavía enfrentan incertidumbres. En el caso del petróleo, el aumento de la producción es concreto, pero “persisten cuellos de botella en infraestructura, recursos humanos y financiamiento”. En minería, sostuvo que todavía resta ver si los anuncios de inversión efectivamente se concretan. En el agro, en tanto, la preocupación pasa por la rentabilidad, afectada por costos como fertilizantes y márgenes ajustados.

“El resto de la economía está preocupado porque ve que se consolida una fragmentación productiva: unos pocos sectores crecen mucho y el resto queda planchado o incluso cae”, señaló Alfie.

Para el especialista, el problema es que las actividades más ligadas a la generación de trabajo no encuentran un motor claro de recuperación. “No ven un driver de crecimiento del mercado interno, de la obra pública ni de todo lo que tracciona realmente la economía cotidiana”, advirtió.

Fuente: ambito