La política de ajuste del gobierno de Javier Milei golpea con fuerza en la economía cotidiana y Misiones aparece como uno de los casos más críticos.
Aunque los precios de los combustibles permanecen congelados desde mayo, la demanda no repunta: la provincia registró en ese mes una baja interanual del 12,1%, la mayor del país, según datos de la Secretaría de Energía procesados por Politikon Chaco. A nivel nacional, la caída fue apenas del 0,2%.
El desplome refleja menor circulación, retracción del consumo y deterioro de la actividad económica. En Misiones, además, pesa la condición de frontera: con un peso apreciado y costos internos elevados, muchos consumidores vuelven a cruzar hacia Paraguay para comprar y cargar combustible.
La crisis de las economías regionales agrava el cuadro. La yerba mate enfrenta precios deprimidos tras la desregulación y el sector tealero sufre por atraso cambiario y mayores costos. Ambos complejos arrastran al resto de la cadena comercial.
Las ventas de naftas cayeron 11,9% interanual y las de gasoil 12,4%, muy por encima de la media nacional, donde incluso el gasoil creció 2,6%. En el acumulado enero-mayo, Misiones muestra una baja del 8,4% en combustibles, segunda peor marca del país detrás de Corrientes.




