01 de junio de 2026

Gobierno reglamentó la reforma laboral con cambios clave

Con los decretos 406 a 409, el Ejecutivo definió el esquema operativo de la Ley de Modernización Laboral..

El Gobierno nacional avanzó este lunes en la reglamentación de la Ley de Modernización Laboral y fijó el marco operativo para varios de los cambios aprobados por el Congreso. A través de los decretos 406, 407, 408 y 409 publicados en el Boletín Oficial, se establecen modificaciones en convenios colectivos, actividad sindical, recibos salariales, indemnizaciones, empleo registrado y aspectos tributarios.

El Decreto 407/2026 redefine la negociación colectiva, introduce controles sobre organizaciones gremiales y oficializa un nuevo formato obligatorio para los recibos de sueldo, que deberán detallar el costo laboral total afrontado por el empleador. También fija criterios para la vigencia de convenios colectivos y limita la homologación de acuerdos que superen los topes legales.

La reglamentación incorpora mayores controles sobre sindicatos: exige proporcionalidad en cuerpos directivos, regula el uso del crédito horario sindical y habilita verificaciones de afiliados mediante cruces con el SIPA. Además, ratifica la digitalización de la registración laboral a través de ARCA y establece que las licencias médicas deberán emitirse por medios electrónicos.

Por otra parte, el Decreto 408/2026 reglamenta el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), destinado a financiar indemnizaciones mediante fondos comunes de inversión o fideicomisos supervisados por la CNV. El nuevo régimen entrará en vigencia el 1 de noviembre y contempla una reducción de contribuciones patronales equivalente al aporte realizado al fondo.

El Decreto 409/2026 crea el Régimen de Promoción del Empleo Registrado (PER), que condona deudas previsionales y de obras sociales para incentivar la formalización laboral. El beneficio alcanza hasta el 90% para micro y pequeñas empresas y 100% en cargas vinculadas a salud y riesgos del trabajo.

Finalmente, el Decreto 406/2026 precisa cambios tributarios: exime del Impuesto a las Ganancias los ingresos por alquileres de inmuebles destinados a vivienda desde el 1 de enero de 2026, incluso en contratos firmados con anterioridad.