18 de julio de 2024

El FMI modificó las proyecciones para la inflación y el PBI 

El documento destaca el esfuerzo fiscal con una corrección de 5 puntos del PBI y la recomposición de reservas que pasaron de u$s11.200 millones negativas a u$s300 millones positivas.

l FMI revisó sus proyecciones para la economía argentina y ahora espera una menor inflación para este año de 140% (10 puntos menos que su anterior pronóstico) con el índice de precios convergiendo al 4% para fines del 2024. Respecto de la actividad espera una contracción de 3,5% del PBI (0,75% más que su proyección previa).

Estos datos surgen del informe dado a conocer este lunes por el Fondo referido a la 8tva. Revisión del programa en curso.

En lo esencial los técnicos del organismo consideran que: “El programa sigue firmemente encaminado y todos los criterios de desempeño cuantitativos para finales de marzo de 2024 se cumplieron con márgenes”.

Sin embargo, se señala que “para sostener el progreso es necesario mejorar la calidad del ajuste fiscal, tomar medidas iniciales para mejorar el marco de política monetaria y cambiaria e implementar reformas para desbloquear el crecimiento, el empleo formal y la inversión”.

Inflación y actividad

Debido a una fuerte caída en la actividad en los últimos meses, el Fondo empeoró su previsión del PBI que se reduciría 3,5% este año (en el anterior pronóstico era -2,75%).

Sin embargo, “se espera un cambio de rumbo en la actividad durante la segunda mitad de este año, a medida que se alivien los obstáculos de la consolidación fiscal, los salarios reales comiencen a recuperarse y la inversión se recupere gradualmente”.

Asimismo, se espera que la inflación mensual caiga aún más, convergiendo a alrededor del 4% para fines de 2024 (140% por interanual frente al 150% anterior), y disminuyendo aún más en el mediano plazo, a medida que la demanda de pesos se recupere de los actuales niveles históricamente bajos.

Mientras tanto, se prevé que las reservas se mantengan sin cambios, ya que los términos de intercambio menos favorables se ven compensados en gran medida por mayores entradas netas de capital. Al respecto, precisa que tras haber recibido el 7 de diciembre del 2023 reservas netas negativas por u$s11.200 millones, la situación se revirtió y el último dato arroja que son positivas, aunque en solo u$s300 millones.

Los superávits fiscales y externos sostenidos a mediano plazo –respaldados por políticas estrictas, aumentos de productividad y mejoras estructurales en el balance energético– fortalecerán las reservas y asegurarán las perspectivas de acceso a los mercados internacionales.

Política fiscal

El FMI destaca que “las autoridades están plenamente comprometidas a lograr un superávit primario del 1,7% del PBI este año, en consonancia con el equilibrio general”.

La evaluación del Fondo es que “alrededor de dos tercios del ajuste planeado (alrededor de 5 pts. del PBI) se habían logrado a finales de abril”. Y, sostiene que se obtuvo “principalmente a través de impuestos temporales más altos relacionados con las importaciones, menores subsidios y recortes discrecionales del gasto”.

Ley Bases

El documento dice que se espera que el Congreso apruebe el paquete fiscal del Ejecutivo incluyendo la modificación en del impuesto a las ganancias, la amnistía fiscal, una mejora de los impuestos sobre los bienes personales y la aplicación de tributos especiales sobre sobre el tabaco).

Como el Gobierno prevé el equilibrio de las cuentas públicas, el FMI considera que para cumplir con este objetivo se deberán realizar reformas en “ los sistemas tributarios, de pensiones y de reparto de ingresos (coparticipación), incluso para eliminar los impuestos distorsivos”.

Competencia de monedas

En el plano de las políticas monetarias y cambiarias se persigue “afianzar la desinflación y salvaguardar la acumulación de reservas”.

Para apoyar la transición hacia un nuevo régimen monetario (“competencia de monedas”), el Banco Central garantizará que las tasas de política monetaria se muevan hacia territorio positivo en términos reales. En este sentido, el ministro de Economía, Luis Caputo, declaró hace días que “se terminó la tasa de interés negativa”.

En cuanto a la política cambiaria y a tono con lo planteado por las autoridades argentinas, señala que “se volverá más flexible mediante el relajamiento de las medidas de los flujos de capital (CFM) según lo permitan las condiciones”. De esta manera el FMI coincide con lo señalado por el Palacio de Hacienda en el sentido que se “intentará levantar el cepo lo más rápido posible, pero sin asumir riesgos que pongan en peligro el esquema de estabilización”.

Por esta razón en el documento se señala que “las autoridades siguen comprometidas con una pronta eliminación de los controles de capitales y las restricciones cambiarias más distorsionantes”.

También afirma que “es necesaria una mayor racionalización de las regulaciones bancarias para fortalecer la transmisión monetaria y seguir desbloqueando el crédito privado”.

Desajustes

La conducción económica seguirá corrigiendo los desajustes de precios relativos (es decir, por ejemplo, seguirá incrementando las tarifas públicas) y creando una economía más orientada al mercado.

Se insiste en que la aprobación “de la histórica reforma legislativa (Ley Bases) respaldará la recuperación e impulsará la productividad”

Según el organismo esto será posible a través de:

  • Una mayor flexibilidad del mercado laboral
  • Mejoras en el marco legal e incentivos adecuadamente diseñados para grandes inversiones a largo plazo en hidrocarburos y otros sectores estratégicos (RIGI)
  • Reducción de la participación estatal en la economía
  • Eliminación de barreras de entrada y políticas para salvaguardar la competencia

Deuda pública

Los técnicos del organismo puntualizan que la estrategia de las autoridades consiste en seguir “centrándose en reducir los riesgos de refinanciación, al tiempo que disminuye gradualmente las vulnerabilidades ampliando los vencimientos, evitando los títulos vinculados al tipo de cambio y a la inflación, y pasando de los títulos a un día del BCRA a los bonos del Tesoro”.

En lo concerniente al crédito externo, indica que “se han buscado garantías financieras firmes de los bancos de desarrollo multilaterales y regionales”.

Fondos frescos

Desde este punto de vista, fuentes oficiales adelantaron a Ámbito, que el Banco Mundial podría otorgar “importantes prestamos” a partir de un nuevo programa con el FMI. En este sentido, ya comenzaron las conversaciones del equipo económico para definir un nuevo acuerdo. Asimismo, fue uno de los temas que el presidente, Javier Milei conversó este fin de semana, con la titular del FMI, Kristalina Georgieva.

El Fondo muestra su reticencia en otorgar más fondos a la Argentina al indicar que los riesgos por su exposición crediticia con la Argentina “siguen siendo significativos” aunque se han moderado.

Desde ya, consideran que “los esfuerzos continuos para abordar los desequilibrios y sostener los superávits gemelos serán fundamentales para garantizar el regreso de Argentina a los mercados externos en un plazo compatible con las necesidades de refinanciamiento de la deuda”.

Los riesgos que percibe el FMI

El staff evalúa que “los riesgos siguen siendo elevados, aunque se han vuelto más equilibrados tras las medidas audaces para restablecer la estabilidad” dispuestas por el Gobierno.

Con todo advierten que “las condiciones externas podrían volverse menos favorables y la recesión actual podría prolongarse, alimentando tensiones sociales y complicando la implementación del programa”.

Entre los riesgos señala que los “mayores retrasos en la aprobación por parte del Congreso de los paquetes fiscal y la Ley Base”. La eventual demora “podría obstaculizar los esfuerzos de estabilización” lo que llevaría al gobierno a “que se tomen fuertes medidas compensatorias, según sea necesario, para asegurar todos los objetivos del programa.

Al respecto, tanto el ministro de Economía como el jefe de gabinete, Guillermo Francos advirtieron que en caso de no aprobarse las iniciativas sería necesario aplicar un “ajuste mayor en las cuentas públicas”.

Como ya venía señalando en anteriores informes, el Fondo señala que es necesario “garantizar una distribución adecuada de la carga y generar consenso para la reforma, dado el frágil panorama social y político”.

Fuente: Ambito