Las Murciélagas escribieron un capítulo histórico en San Pablo. En la final de la primera Copa América femenina de fútbol para ciegas, Argentina derrotó 1-0 a Brasil y se consagró campeona continental. El gol de Gracia Sosa, producto de un remate certero, fue suficiente para quebrar la resistencia del equipo local y darle al seleccionado argentino su primera corona en el ámbito americano.
El triunfo no es un hecho aislado: se suma a una trayectoria que ya las tiene como bicampeonas mundiales. Con esta conquista, el equipo argentino amplía su palmarés y reafirma su condición de referente internacional en el fútbol para ciegas. La victoria frente a Brasil, además, tiene un valor simbólico: se dio en territorio rival y en el marco de una final que inauguró oficialmente la competencia continental.
El plantel campeón estuvo integrado por Micaela Segovia y Ludmila Bianchi en el arco, junto a Florencia Rodas, Elena Quinteros, Yohana Aguilar, Micaela Ortíz, Gracia Sosa, Florencia Massenzana, Agustina Medina Páez y Guillermina Corrales en el campo. La conducción técnica fue responsabilidad de Gonzalo Abbas Hachaché, acompañado por Santiago Jugo como guía, Sofía Sosa en la preparación física, Julieta Martín como asistente técnica y Luz Morales en el acompañamiento psicológico.
La consagración en San Pablo marca un antes y un después: Las Murciélagas no solo sumaron un nuevo título, sino que se convirtieron en las primeras campeonas de América, abriendo un camino que quedará como referencia para futuras generaciones.




