19 de junio de 2026

Desde Jerusalén hasta Los Ángeles: cuando la fe intenta tapar un 4-1

El debut de la Albirroja en el Mundial 2026 fue tan inspirador como un lunes sin feriado: un 4-1 que dejó a la hinchada paraguaya con más preguntas que goles

Pero no todo está perdido. Desde el Muro de los Lamentos, el embajador de Paraguay en Israel, Alejandro Rubin, decidió que la mejor estrategia para levantar el ánimo era enviar fuerzas espirituales. Porque si los goles no llegan en la cancha, al menos que bajen del cielo.

Con solemnidad y celular en mano, grabó un video que se volvió viral. Entre piedras milenarias y turistas curiosos, dejó un mensaje a Dios pidiendo “fuerza para levantarnos, garra para seguir y fe para creer hasta el final”. En otras palabras: que el próximo partido no sea otro vía crucis.

Mientras tanto, la tabla del Grupo D muestra a Estados Unidos y Australia sonrientes con tres puntos cada uno, Turquía esperando su milagro y Paraguay cerrando la lista con un solitario gol que sirve más para la estadística que para la esperanza.

Claro que, gracias al nuevo formato de 48 equipos, las matemáticas todavía permiten soñar. Porque si algo caracteriza a los mundiales modernos es que hasta el cuarto lugar puede terminar en octavos. La fe, la garra y la calculadora: el verdadero tridente ofensivo de la Albirroja.

El próximo capítulo de esta novela se escribirá contra Turquía, en San Francisco. Y si la historia no mejora, siempre quedará Jerusalén para pedir refuerzos celestiales.