El escándalo sin dudas fue mayúsculo. Jugadores, simpatizantes, mujeres y hasta adolescentes fueron protagonistas de un hecho con pocos precedentes en el fútbol de la tierra colorada.
Además del informe de la terna arbitral, el Tribunal de Penas tendría en cuenta las imágenes de la transmisión televisiva, donde claramente se puede observar a los más exaltados y hasta, incluso, el origen mismo de los hechos.
Habida cuenta de algunos antecedentes, no solo de las instituciones involucradas, sino también de otros que sucedieron, la medida que se adoptaría sería al decir de los dirigentes “ejemplar”. Desde largas suspensiones a la quita de puntos para los torneos que disputarán estas instituciones el año próximo.
Otro aspecto a analizar, ya en el seno de la conducción de la Liga, es la tarea de la policía, tras la finalización del partido. Se habla que había un total de once uniformados y que incluso, los agentes habrían sido los que abrieron los portones para el ingreso de los hinchas al terreno de juego.
Un fin de año con mucho y delicado trabajo para el Tribunal de Penas de la Liga Posadeña. Sin dudas que a la violencia hay que erradicarla.




