En menos de un año, entre el 26 de septiembre de 2025 y el 10 de junio de 2026, el gobierno nacional emitió tres actas secretas en las que quedó expuesto el movimiento pendular de la gestión de Javier Milei respecto del reclamo de Aeropuertos Argentina, empresa insignia de Eduardo y Martín Eurnekian, para que se extienda el período de su concesión actual desde el año 2038 hasta el año 2066.
Del acta secreta que firmaron el 26 de septiembre de 2025 entre el entonces presidente del Organismo Regulador del Sistema Nacional de Aeropuertos (ORSNA), Facundo Leal (hoy detenido e investigado por enriquecimiento ilícito y lavado), y el CEO de Aeropuertos Argentina, Daniel Ketchibahian, surgen una certeza y dos preguntas.
En menos de un año, entre el 26 de septiembre de 2025 y el 10 de junio de 2026, el gobierno nacional emitió tres actas secretas en las que quedó expuesto el movimiento pendular de la gestión de Javier Milei respecto del reclamo de Aeropuertos Argentina, empresa insignia de Eduardo y Martín Eurnekian, para que se extienda el período de su concesión actual desde el año 2038 hasta el año 2066.
Del acta secreta que firmaron el 26 de septiembre de 2025 entre el entonces presidente del Organismo Regulador del Sistema Nacional de Aeropuertos (ORSNA), Facundo Leal (hoy detenido e investigado por enriquecimiento ilícito y lavado), y el CEO de Aeropuertos Argentina, Daniel Ketchibahian, surgen una certeza y dos preguntas.
Primero, la certeza: el gobierno de Javier Milei utilizó como excusa la Ley de Bases y Puntos de Partida para, silenciosamente y sin publicidad alguna, firmar el “Acta Acuerdo de Readecuación Contractual”, por medio de la cual buscaba extender la concesión de la administración de 35 aeropuertos en todo el país hasta el año 2066. El beneficiado era el ex jefe del Presidente durante su paso por Corporación América. Con un detalle nada menor, su vencimiento está lejos de ser próximo: la actual concesión concluye en 2038.
Lo señalado abre dos interrogantes. Primero, qué motivos reales existen para extender el plazo de la actual concesión doce años antes de su vencimiento. Segundo, qué validez tiene el Acta que difunde Ámbito, y que fuese firmada por un ex funcionario que actualmente está detenido en el marco de una causa en la que el fiscal Ramiro González puso la lupa sobre la plana mayor del ORSNA por denuncias de cohecho, entre otras acusaciones. La justicia está analizando patrimonios, contratos y posibles irregularidades en el manejo de fondos públicos dentro del Organismo. Los investigados, aparte de Leal, son la actual presidenta del ORSNA, Noelia Florencia Ruiz; la vicepresidenta, Lucila Belén Pagani, y el “controller” Facundo Gaitán.
Pero luego, en cuestión de meses se sumaron dos “actas secretas” más en las cuales se notó la oscilación. Ya que la primera confirma lo rubricado por Leal y Aeropuertos Argentina, mientras que la siguiente convierte ese documento sólo en un “antecedente”. Esto último no esconde que en todo momento Noelia Ruiz formó parte del Directorio del ORSNA.
La extensión es hasta 2056 pero prorrogable por otra década, lo que permite que Aeropuertos domine las terminales hasta 2066
La clave: la Tasa Interna de Retorno
Sin embargo, más allá del vaivén, el Gobierno y Aeropuertos Argentina aún no avanzan por las diferencias en torno al cálculo de la Tasa Interna de Retorno (TIR) de la concesión, que la empresa de Eduardo y Martín Eurnekian pretende que se mantenga cercana al 16,45% e, incluso, un punto más. Pasó mucha agua bajo el puente. Por un lado, el Gobierno descartó subir las tarifas aeroportuarias para compensar el rojo. Por el otro, como forma de presión, Aeropuertos Argentina puso en suspenso una inversión cercana a los 600 millones de dólares, que se iba a destinar para obras hasta el 2030. Esto a pesar de que hay suficientes indicios, de que más allá de la nueva renovación, Aeropuertos Argentina tiene la obligación de realizar esas inversiones y cuenta con los fondos.
A esto se suma que entra en juego un opaco Fondo Fiduciario destinado a obras de infraestructura, el cual se alimenta del canon que Aeropuertos debe pagar por la concesión. El Estado luego, termina contratando a las propias empresas del grupo Eurnekian para realizarla dichas obras. El canon, entonces, se vuelve circular y retorna a las arcas del holding, que paga, acumula y consigue que lo contraten con los mismos fondos. De esta forma, son válidas las preguntas: ¿Qué le queda al Estado por concesionar todas sus terminales aéreas? ¿Qué TIR es la que se está discutiendo, la de la empresa concesionaria Aeropuertos Argentina, o la de todo el grupo Eurnekian que se ve beneficiado por la contratación de obras?
Hay un motivo adicional que empuja tanto la premura como la preocupación de los Eurnekian: el contrato original con AA vencía en el año 2028. Y la prórroga anterior, argumentada por la Pandemia durante el gobierno de Alberto Fernández está cuestionada por la Auditoría General de la Nación (AGN). Si ese cuestionamiento llegase a prosperar, señalan fuentes calificadas, en 18 meses (febrero de 2028) concluiría el contrato. Eso explica el apuro. Encadenar una nueva prórroga hasta 2066 que sirva como puente de plata, más allá de la suerte del planteo de la AGN.
Fuente: Ambito




