Según adelantó el senador Goerling, el Gobierno nacional viene analizando una reorganización profunda del Centro de Frontera. Una de las alternativas sería concentrar del lado brasileño los controles de ingreso a la Argentina, dejando del lado argentino principalmente el egreso y modificando también el esquema para el transporte de cargas.
Además, aparece una propuesta todavía más ambiciosa: avanzar hacia un mecanismo de tránsito vecinal fronterizo mucho más ágil, que facilite el movimiento de quienes se desplazan dentro de la región y, particularmente, de quienes quieren visitar Puerto Iguazú.
Es por ello que se considera muy importante que empresarios y representantes de la zona concurran al Senado de la Nación y tengan la posibilidad de expresar personalmente cuál es la problemática actual de la frontera.
Son quienes conviven diariamente con las consecuencias de las filas y las demoras. Son quienes pueden explicarles a los funcionarios nacionales cómo una espera de varias horas termina afectando al turismo, al comercio, a la gastronomía, al transporte y a toda la actividad económica de Puerto Iguazú.




