La sesión especial convocada en la Cámara de Diputados para avanzar con la interpelación y una eventual moción de censura contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, se frustró por falta de quórum. Solo 117 diputados bajaron al recinto, doce menos del mínimo requerido. A las 14.31, cumplida la media hora reglamentaria, el presidente de la Cámara, Martín Menem, dio por caída la convocatoria.
La maniobra se definió en las 48 horas previas: La Libertad Avanza acordó con el PRO, la UCR, el MID e Innovación Federal no dar quórum. A cambio, el oficialismo se comprometió a abrir el martes 30 de junio la comisión de Asuntos Constitucionales para tratar los expedientes, sin plazos ni garantías de avance.
El resultado fue claro: el Gobierno evitó una definición en el recinto y aseguró el control de los tiempos en comisión, donde el debate puede extenderse indefinidamente. La oposición buscaba emplazar a las comisiones con plazos urgentes, pero esa posibilidad quedó bloqueada.
Entre los ausentes se contaron legisladores de Provincias Unidas, Innovación Federal, Independencia y Producción y Trabajo, además de representantes ligados a gobernadores de Misiones, Salta, Tucumán, Córdoba, Corrientes, Chaco, Mendoza y Entre Ríos. Sí bajaron casi todos los diputados de Unión por la Patria, el Frente de Izquierda, la Coalición Cívica, Miguel Pichetto, Marcela Pagano y Karina Banfi.
Consumada la caída, los presentes protagonizaron un encendido debate en minoría. Germán Martínez cuestionó al PRO y la UCR por no acompañar pese a sus críticas públicas a Adorni. Nicolás del Caño recordó las irregularidades admitidas por el funcionario. Pablo Juliano reprochó a su propio espacio radical. Marcela Pagano habló de “cómplices de la corrupción”. Y Esteban Paulón advirtió: “Han ganado algunos días, pero ya va a llegar. Milei sabe que Adorni es un clavo que no puede seguir arrastrando”.




