Lo único positivo, si se quiere, fue que ambos sumaron un punto.
Mitre, líder de la zona 2 del Federal “A” y con un pie en la clasificación, no logró imponer su jerarquía. Antoniana, golpeado por un bajón en las últimas fechas, mostró ganas pero careció de claridad. Desde el inicio, la consigna fue clara: no regalar ventajas. El problema es que eso terminó por ahogar cualquier intento de fútbol. La pelota fue y vino, sin destino, sin ideas.
En la primera parte, la visita insinuó algo más, merodeando el área rival, pero sin concretar. En el complemento, las piernas salteñas se fueron apagando y Mitre se acercó, aunque sin la contundencia que se espera de un puntero.
El empate reflejó lo que se vio en cancha: esfuerzo físico, entrega total, pero escaso juego. Un espectáculo deslucido, donde la emoción brilló por su ausencia y la pelota nunca dejó de estar “enojada”.




