20 de junio de 2026

Importaciones para la producción sumaron su séptima caída al hilo y están 20% debajo de 2023

En términos generales, las cantidades importadas muestran un estancamiento desde noviembre del año pasado.

El superávit comercial de mayo marcó un nuevo récord en mayo, en parte por buenas razones, derivadas del boom exportador traccionado por el sector energético, pero también por la debilidad de la actividad en sectores clave de la economía argentina. Las importaciones registraron su segundo valor más bajo en un año y medio, destacándose en particular el retroceso en aquellas compras externas vinculadas a la producción.

En términos generales, las importaciones totalizaron en el quinto mes del año unos u$s6.033 millones. Esto significó un retroceso mensual del 2,5%, lo cual ubicó al dato de la serie desestacionalizada del INDEC en mínimos desde diciembre de 2024, con excepción del número de enero de este año.

La caída respecto de mayo de 2025 se dio pese a que los precios de los bienes importados subieron un 7,6%, ya que las cantidades importadas se hundieron 13,6%. Con mayor detalle, la consultora Equilibra remarcó que las compras “vinculadas a la producción cayeron por séptimo mes consecutivo (-16%) y las de consumo también retrocedieron (-3,1%), reforzando la idea de una actividad y demanda interna estancadas”.

La Gerencia de Estudios Económicos del Banco Provincia hizo foco en la “dinámica dual de las importaciones”. “Mientras que insumos productivos (sin energía) están 20% por debajo de 2023, bienes finales (que incluye bienes de consumo, vehículos e importaciones vía “courier” o “puerta a puerta”) están casi 70% por encima. El agregado diluye la sustitución de bienes intermedios por productos terminados”, profundizaron, con una mirada de más largo plazo.

Un informe de la entidad publicado este viernes repasó que el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) cayó en dos de los primeros tres meses de 2026 y que “sumando la información que aportan estimadores sectoriales y de consumo, la economía habría cedido en abril y arrojado señales mixtas en mayo”. Asimismo, señaló que el salario real de los trabajadores formales en el sector privado cayó 5% entre agosto de 2025 y marzo de este año, así como se perdieron 120.000 empleos registrados en el último año. “Menos ingresos y menos empleo implican menos masa salarial, y por lo tanto menor capacidad de consumo”, concluyeron.

Las cantidades importadas acumulan más de medio año estancadas: ¿habrá repunte en el segundo semestre?

Por su parte, Gabriel Caamaño, director de la consultora Outlier, publicó un gráfico en el cual se ve el estancamiento que vienen mostrando las cantidades importadas desde noviembre del año pasado. Esto inicialmente podría haberse adjudicado a la incertidumbre que las elecciones legislativas habían impreso en la economía, ante lo cual muchas empresas adelantaron compras al exterior por temor a una posible devaluación en caso de una derrota del oficialismo en los comicios. Sin embargo, los economistas ya llegan a un consenso de que actualmente la causa principal de la pobre performance importadora está atada a la evolución de la actividad.

«Ningún segmento de las importaciones creció en cantidades, y todos salvo uno cayeron en valores. Todo reflejando la continuidad de un escenario de debilidad de la demanda interna y la actividad económica», subrayó Abeceb en un informe. Sin embargo, hacia adelante la entidad advierte que puede haber una mejora en la actividad industrial y en el consumo en el segundo semestre, lo cual podría achicar el superávit comercial.

Algo similar expresó el economista Jorge Neyro ante la consulta de Ámbito. “Se sigue viendo cierta debilidad en la demanda de importaciones, aunque hay que pensar que las compras de mayo se deciden unos meses antes de que arriben al país. Creo que probablemente vaya mejorando a medida que la economía tome algo más de velocidad en el segundo semestre”, sostuvo.

La merma en las importaciones representó en mayo un ahorro de u$s455 millones, respecto del mismo mes del año pasado. De ese total, u$s374 millones fueron explicados por la menor adquisición de Piezas y Accesorios de Bienes de Capital, fundamentalmente a raíz de menores compras de insumos para equipos de transporte.

Neyro especuló que esto último puede tener algún vínculo con la reestructuración del sector automotriz. Esto refiere a que muchas terminales dejaron recientemente de fabricar vehículos livianos en el país, para pasar en el mediano plazo a especializarse en pick-ups; en el interín, la producción local se derrumba, así como las importaciones de autopartes.

Fuente: Ambito