28 de abril de 2026

Los jardines maternales municipales brindan atención a 250 niños

Asisten a las cuatro sedes que dependen de la Municipalidad, donde reciben atención pedagógica, afectiva y de hábitos alimenticios saludables.

Los jardines maternales municipales atienden en la actualidad a 250 niños de 1 a 3 años, entre las 7 y las 13 horas, de lunes a viernes, según explicó la directora de los jardines comunales, Vanesa Talavera, en Radio Municipal, FM 95.1.

En estos espacios “trabajamos en diferentes líneas que tienen que ver con lo pedagógico, tenemos una articulación con el Consejo General de Educación, con los Nenis (Núcleos Educativos de Nivel Inicial), con quienes venimos trabajando en cada una de las sedes en los diferentes lineamientos, siempre enfocados en la primera infancia, fortaleciendo todo lo que tiene que ver con esos primeros años”, dijo Talavera.

La Municipalidad dispone de cuatro jardines maternales, ubicados en el microcentro, en Itaembé Miní, en el barrio San Lorenzo y sobre la avenida Jauretche, en la zona Oeste de la ciudad. En estos espacios de primera infancia también se trabaja con los hábitos alimenticios saludables. “En cada sede hay un nutricionista, que genera diariamente un menú balanceado y en función de eso estuvimos haciendo actividades de peso y talla, resaltando la importancia que tiene la salud en la primera infancia y tratando de generar siempre actividades que fortalezcan los hábitos saludables”, afirmó la directora de los jardines.

La docente consideró muy importante acompañar esta primera etapa de la vida de los chicos prestando especial atención a la cuestión afectiva. “Son etapas sumamente importantes para el desarrollo y son la base fundamental para diferentes líneas, tanto en lo cognitivo como con todo lo que tiene que ver con la afectividad, por eso es muy importante ir acompañando este primer trayecto, con diferentes instancias de trabajo”, especificó.

La mayoría de los niños que asisten a los jardines son hijos de empleados municipales. Se hace una difusión de la apertura de la inscripción en septiembre y en octubre de cada año se anota para el ciclo lectivo siguiente. Una vez comenzado el año la adaptación se hace en las cuatro sedes en dos etapas, una en febrero y otra en marzo. “Sabemos que muchas familias toman el receso en febrero para el descanso, donde es importante también que los niños acompañen la dinámica familiar que estén con su núcleo cercano y en marzo ya inicia la agenda familiar, entonces propiciamos otra instancia más de adaptación, ahora si, ya estamos con el horario completo”, expresó.