Si bien la tradición la trajeron los inmigrantes ucranianos y polacos a Misiones, hoy en la gran mayoría de las iglesias latinas las incorporaron como suyas.
La tradición de bendecir los alimentos, tiene raíces que se remontan a la Edad Media, con registros de formas básicas desde el siglo VII y una estructura más similar a la actual desde el siglo XII.
Dos razones de esta costumbre
Fin del ayuno estricto: Antiguamente, durante la Cuaresma estaba prohibido consumir carne, huevos, grasas y lácteos. La bendición marcaba el fin de esta abstinencia y la alegría de poder volver a disfrutar de estos manjares en la primera comida del Domingo de Resurrección.
Gratitud y simbolismo: Los fieles llevaban cestas con muestras de alimentos a la iglesia como un gesto de agradecimiento a Dios por su provisión. Cada alimento tiene un significado espiritual:
Huevos: Simbolizan la Resurrección y la vida nueva.
Pan: Representa a Jesús como el «Pan de Vida».
Cordero (de azúcar o mantequilla): Simboliza a Cristo, el Cordero de Dios.
Sal: Representa la purificación y la preservación de la corrupción.
Aunque es una tradición central en países como, Ucrania, Polonia y Eslovaquia, se ha extendido por todo el mundo gracias a las comunidades de inmigrantes, quienes mantienen la práctica de llevar sus canastos decorados a la iglesia el Sábado Santo o el Domingo de Pascua.




