Argentina blanco, con el misionero Mario Ríos en cancha, venció 4-3 por penales a Argentina celeste, luego de empatar 1-1 en tiempo reglamentario. Junior Fernándes abrió el marcador para los blancos y, a segundos del cierre, Ignacio Oviedo igualó de penal para los celestes.
La definición fue intensa y con mucho roce, pese a tratarse de compañeros de selección. Ambos equipos acumularon cinco faltas, lo que derivó en tiros desde el doble punto penal: Ríos falló el suyo en la primera parte, mientras que Oviedo convirtió para el celeste.
Con este triunfo, Los Murciélagos retienen el título en casa, tal como ocurrió en noviembre de 2025, cuando se impusieron a Tailandia en la final.




