La producción de yerba mate, símbolo nacional y motor histórico de la economía del nordeste argentino, atraviesa un momento de fuerte incertidumbre. La desregulación impulsada por el Gobierno nacional golpea de lleno a los productores misioneros, que advierten sobre la profundización de la desigualdad en la cadena y el riesgo de sustentabilidad para miles de pequeños y medianos yerbateros.
Durante décadas, el sector contó con mecanismos de regulación que equilibraban la relación entre productores, secaderos e industrias. La flexibilización de esas reglas genera preocupación en las chacras, donde la yerba mate es más que un cultivo: es cultura y forma de vida.
El ministro del Agro de Misiones, Facundo López Sartori, señaló: “Las 13.500 familias que producen hoy deberían recibir 700 pesos por kilo de hoja verde. Pero se está pagando entre 180 y 220 pesos. No solamente no hay ganancias, sino que directamente no se cubren los costos”. Y cuestionó las medidas tomadas desde Buenos Aires: “Es muy difícil manejar un tractor desde una oficina. Que vengan a conocer la realidad de cada yerbal misionero”.
La falta de rentabilidad provoca un éxodo de trabajadores hacia Brasil, donde una jornada rural se paga alrededor de 50 mil pesos, el doble que en Argentina. “Hoy Lula le está pagando el sueldo a muchos yerbateros misioneros, correntinos, formoseños y entrerrianos”, graficó López Sartori.
En cuanto al comercio exterior, aclaró que el conflicto en Medio Oriente aún no repercute directamente en la cadena yerbatera. Siria sigue siendo el principal destino de exportación, aunque el 96% de las familias argentinas consume yerba mate y solo el 15% de la producción se exporta.
La propuesta de Misiones: una pizarra de precios
Ante la incertidumbre, el Gobierno provincial presentó al Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) la creación de una “pizarra” de referencia para toda la cadena. La iniciativa busca transparentar valores y ofrecer un parámetro público en un mercado desregulado.
El representante de Misiones en el INYM, Ricardo Maciel, formalizó la propuesta, que ya generó repercusiones entre productores y cooperativas.
Desde Jardín América, el dirigente Jorge Lizznienz, presidente de la Cooperativa Yerbatera, sostuvo: “Todo lo que sume sería bienvenido. Es una alternativa dentro de todo lo malo que estamos viviendo”. La entidad reúne a 167 socios y atraviesa uno de sus momentos más críticos, con recortes en prestaciones de obra social por falta de recursos.
Por su parte, el director por la producción del INYM, Roberto Ferreyra, afirmó que la medida permitirá generar transparencia y mejorar la competencia: “El productor sabrá quién paga mejores valores”.
La yerba mate es trabajo, cultura y valores. En Misiones, la defensa de los productores y la distribución justa dentro de la cadena se transforman en objetivos centrales frente a un escenario que amenaza la sustentabilidad de la economía regional.




