La inflación cerró 2025 con un piso cercano al 3% mensual, acumulando su cuarta aceleración consecutiva. La inercia que dejó el segundo semestre, el mayor peso de los servicios y la flexibilización de las anclas cambiaria y salarial complican el objetivo oficial para el arranque de 2026, según la consultora Fundación Capital. En este contexto, pese a que el presidente Javier Milei afirmó que en agosto el dato mensual de inflación comenzaría con “0”, los especialistas advierten que el camino hacia registros por debajo del 2% mensual será más lento.
De cara a enero de 2026, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) cambia la metodología de medición del Índice de Precios al Consumidor (IPC) en base a la canasta de bienes y servicios de la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo 2017/18), lo que reduce la ponderación de los alimentos y amplifica la incidencia de los servicios regulados, en un contexto en el que las tarifas vuelven a marcar el pulso del índice.
En ese marco, si bien los alimentos se mantienen firmes, a partir de enero pasan a tener una ponderación del 22,7% dentro del IPC, frente al 26,96% previo, lo que implica una baja de 4,26 puntos porcentuales (p.p.). En contraste, el rubro Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles pasa de representar el 9,44% al 14,5% del índice, consolidando un incremento de 5,06 p.p. en su participación.
El cambio no es menor: aun con subas acotadas en alimentos, su menor ponderación diluye el impacto desinflacionario sobre el nivel general, mientras que aumentos relativamente moderados en tarifas —frente a los fuertes ajustes de comienzos de gestión— ahora tienen un efecto más potente sobre el IPC.
Vale destacar que la inflación mayorista se aceleró fuerte al 2,4% en diciembre, más que duplicando el registro de noviembre (1,6%). El incremento estuvo impulsado principalmente por las subas en los precios del petróleo y sus derivados.
Alimentos contenidos, pero con menor efecto estadístico
Las primeras mediciones de enero muestran que los precios de los alimentos arrancaron el año con variaciones sostenidas. Un relevamiento de EcoGo muestra que las dos primeras semanas de enero fueron similares a las de diciembre (0,5 y 0,8% I y II semana de enero vs. 0,4% y 0,9% I y II de diciembre).
«Durante la segunda semana del mes, el mayor aumento correspondió al rubro Accesorios y repuestos p/ el automóvil, que registró una suba del 3,6%. En segundo lugar, se ubicó la categoría Vivienda, con un incremento del 2,8%, y luego Diarios y periódicos, que presentaron una variación del 2,3%», señaló la consultora.
Con todas las categorías relevadas para enero, la inflación general se proyecta en torno al 2,3% mensual, aunque este dato aún está sujeta a las mediciones de las semas siguientes.

En tanto, la medición de Equilibra muestra incrementos en carne (+1,3%), uno de los rubros que más tracciona en Alimentos y Bebidas. La inflación de enero también se proyecta en 2,3%, lo que implicaría una desaceleración de 0,5 p.p..
De acuerdo con el relevamiento de LCG, en la segunda semana de enero el rubro Alimentos y Bebidas registró una suba del 0,5% semanal, con una inflación promedio mensual de las últimas cuatro semanas cercana al 1,1%.
Fuente: Ambito


