En medio de un fuerte hermetismo, el Ejecutivo busca desactivar los rumores de crisis institucional y enmarca la drástica medida como una «oxigenación de la gestión».
En una decisión tan drástica como inesperada para el arco político local, el intendente Emilio Nicolás solicitó formalmente la renuncia a la totalidad de los funcionarios de primera línea que integran el gabinete municipal. La notificación, emitida de manera estratégica y vertical por el Departamento Ejecutivo, obligó a cada uno de los secretarios a presentar sus dimisiones ante la Secretaría Privada, abriendo un escenario de total incertidumbre sobre quiénes sobrevivirán a la depuración oficial.
En diálogo con la prensa, Emilio Nicolás buscó bajarle el tono a la confrontación institucional y desdramatizó la eyección masiva de sus colaboradores. «El pedido de renuncia a los secretarios debe entenderse exclusivamente como una herramienta de gestión», justificó el mandatario comunal, intentando transformar una pulseada de poder en un mero trámite administrativo de rutina.




