El Registro Único de Aspirantes a la Adopción de Misiones (RUAAM) habilitó este año 37 convocatorias públicas para buscar familias a 42 niños, niñas y adolescentes, entre ellos varios grupos de hermanos. Diez de esas convocatorias fueron nuevas y el resto se reactivó porque aún no se logró concretar una vinculación adoptiva.
La directora del organismo, María Lisa Sosa, explicó que las convocatorias públicas son la última instancia de restitución del derecho a la familia: se abren cuando no hay postulantes disponibles en el registro provincial ni en la Red Federal. “La mayoría de las familias que se inscriben esperan recibir a un bebé o un niño pequeño, mientras que las convocatorias públicas concentran a chicos de 10 años en adelante y adolescentes”, señaló.
El desafío central es trabajar con los postulantes sobre el “perfil adoptivo” y ampliar la disponibilidad más allá de la primera infancia. Según Sosa, esa diferencia entre el hijo esperado y el niño que realmente necesita una familia es lo que más condiciona los tiempos de espera y la cantidad de convocatorias que deben abrirse.
Además, los perfiles publicados incluyen niños y adolescentes que requieren acompañamiento terapéutico, psicopedagógico o psiquiátrico, y en algunos casos presentan modos de comunicación no verbal.
El proceso de adopción continúa con la etapa de vinculación —que puede comenzar con videollamadas si la familia es de otra provincia— y luego con la guarda preadoptiva, cuando el niño pasa a convivir con los postulantes. Esa instancia implica un seguimiento articulado entre varias instituciones para sostener el vínculo y evitar desistimientos.




