Las prendas, verdes como manzana recién lustrada y con escudo policial incluido, habían sido denunciadas días atrás. Los investigadores siguieron las pistas y, como si fueran cazadores de talentos, terminaron encontrando a los “modelos” en acción: 18 jugadores luciendo orgullosos la indumentaria robada.
La escena fue tan insólita que parecía un sketch: los efectivos llegaron, miraron el partido y dijeron algo así como: “¡Esas camisetas son nuestras!”. El árbitro, por primera vez en la historia, no necesitó VAR para confirmar la jugada.
El encargado del equipo tuvo que dar explicaciones más rápido que un delantero frente al arco, y las camisetas fueron secuestradas para volver a su legítimo dueño. El misterio que queda por resolver es cómo llegaron esas prendas al vestuario del equipo.
Mientras tanto, los vecinos ya bautizaron al grupo como “Los Verdes de la Chacra”, el único club que logró ser descubierto por la Policía… ¡en pleno partido!




