Las actividades comienzan con la entrada en calor a cargo de profesores de Educación Física, quienes proponen juegos y dinámicas lúdicas en el amplio predio del club. Luego, los chicos participan de clases de natación dictadas por guardavidas municipales, donde aprenden técnicas de nado, flotación y finalizan con un momento divertido de pileta libre.
La propuesta se completa con talleres de acrobacia, percusión y teatro, que aportan creatividad y mucho movimiento que se aprovecha por el gran espacio del lugar. En total, alrededor de 100 niños y niñas disfrutan de estas jornadas en donde comparten, aprenden y se divierten durante el receso escolar.
Al respecto, Mirta Báez, directora general de Desarrollo Social y Local, destacó la respuesta positiva de las familias: “tuvo muy buena aceptación, la gente está muy contenta y conforme con esto que estamos haciendo”, expresó.
Cada una de las clases y talleres tiene el acompañamiento de profesionales como profesores, guardavidas y un stand médico, equipado para brindar asistencia ante cualquier eventualidad.




