Ante el crecimiento sostenido de las cremaciones y la necesidad de contar con un espacio sagrado dentro del templo mayor de la capital misionera, la Iglesia Catedral San José avanza con las obras de su futuro cinerario parroquial. El proyecto está diseñado como un lugar definitivo de custodia para las cenizas y un punto de recogimiento y oración para las familias, con fecha prevista de inauguración para el próximo mes de noviembre.
La iniciativa busca dar respuesta a una demanda cada vez más frecuente entre los fieles que no disponen de un ámbito religioso adecuado para preservar los restos cremados de sus deudos. El párroco de la Catedral, Jorge Benchaski, remarcó el sentido pastoral del espacio frente al duelo: «Sabemos lo que es pasar por el dolor de la pérdida de un ser querido. Hoy en día, en que las prácticas de la cremación son más habituales, queremos que las familias tengan un lugar digno y sagrado para honrar la memoria de quienes ya partieron».
Pese a los avances edilicios, la institución necesita fondos complementarios para concluir las tareas en los plazos estipulados, por lo que abrió una convocatoria a la comunidad. «Los invitamos a poder participar de la construcción desde el aporte económico que cada uno pueda hacer, pero también desde la oración», señaló el sacerdote.
Las donaciones pueden realizarse vía transferencia bancaria mediante el alias sj.catedral.posadas o de manera presencial en la Secretaría Parroquial (de lunes a viernes de 8:30 a 12:00 y de 16:00 a 20:00, y los sábados de 8:30 a 12:00). Asimismo, se reciben aportes directos durante las misas habituales para reunir los recursos que permitan finalizar la obra en las semanas previas a la apertura formal.




