21 de mayo de 2026

La Cámara de Misiones debate declarar Patrimonio al Club Sarmiento de Villa Sarita

El proyecto presentado por el diputado José Luis Pastori busca proteger el histórico inmueble y sus instalaciones deportivas y comunitarias, al reconocer el valor social y cultural de la institución fundada en 1947.

La Cámara de Representantes de Misiones pondrá en discusión este jueves un proyecto que busca declarar Patrimonio Histórico, Cultural y Deportivo al Club Atlético Domingo Faustino Sarmiento, emblema del barrio Villa Sarita de Posadas.

La iniciativa, presentada por el diputado José Luis Pastori (Encuentro Misionero), apunta a proteger el inmueble de calles Ángel Acuña y Moritán junto con todas sus instalaciones deportivas y comunitarias, al reconocer el valor histórico que la institución mantiene desde su fundación en 1947. El texto prohíbe cualquier demolición o modificación que altere su identidad y establece que la Municipalidad de Posadas, junto a organismos provinciales, deberá garantizar su conservación.

Una historia barrial que se volvió identidad

El proyecto recuerda que el club nació el 1° de abril de 1947 como continuidad del equipo “Paraná de Villa Sarita”, formado por vecinos que buscaban competir en la Liga Posadeña. La primera reunión se realizó en la casa del ajedrecista Ramón Marcelino Ramírez y el nombre “Domingo Faustino Sarmiento” se adoptó en homenaje a la Cooperadora de la Sala de Primeros Auxilios, organizadora de torneos en el barrio.

En 1962 la institución adquirió el terreno donde funciona su sede social, consolidándose como espacio comunitario. Desde entonces, el club trascendió lo deportivo: fue escenario de festivales culturales, celebraciones patrias, reuniones vecinales y actividades recreativas para distintas generaciones. Hoy mantiene disciplinas deportivas, talleres culturales y educativos, además del “Club de Abuelos”.

La propuesta legislativa busca reconocer al Sarmiento como parte de la memoria viva de Posadas y preservar un espacio que, más allá del fútbol, se convirtió en símbolo de identidad barrial y patrimonio social de Villa Sarita.