La Federación Argentina de Transportadores por Automotor de Pasajeros (FATAP) encendió las alarmas sobre la situación del transporte urbano en el interior del país. La entidad advirtió que el sistema atraviesa una crisis profunda y no descartó la posibilidad de un paro de colectivos o interrupciones del servicio en distintas ciudades, en medio de problemas de financiamiento y suba de costos.
El reclamo central apunta a fondos adeudados por el Estado nacional vinculados a los atributos sociales de la tarjeta SUBE correspondientes a los primeros meses de 2026, además de pagos atrasados que, según el sector, resultan esenciales para sostener la operación diaria. A esto se suma el impacto del incremento del gasoil, que encarece el funcionamiento sin reflejarse en el precio del boleto, y la existencia de beneficios gratuitos sin financiamiento.
La federación también cuestionó el avance del transporte informal, al que considera competencia desleal, y remarcó la fuerte caída en la cantidad de pasajeros: un 30% menos en el último año, golpe directo a los ingresos de las empresas.
Ante este panorama, FATAP reclamó medidas urgentes a los distintos niveles del Estado y recordó que, en gran parte del interior, el colectivo es el único medio de transporte público disponible, con millones de viajes mensuales en juego.




