El anfiteatro Municipal Manuel Antonio Ramírez es una de las obras más emblemáticas de Posadas. Su origen se remonta a 1961, cuando la ciudad aceptó ser sede del 29º Campeonato Argentino de Básquetbol. Ante la falta de infraestructura, el gobernador César Napoleón Ayrault impulsó la construcción de un espacio público capaz de albergar un evento de esa magnitud.
La idea inicial fue levantar un estadio en el terreno donde hoy funciona el Colegio Martín de Moussy, pero finalmente se aprobó el anteproyecto del arquitecto Jorge “Cacho” Pomar y los cálculos del ingeniero Eugenio Beghé. El resultado: un escenario único, erigido sobre la barranca natural del Cerro Pelón, con capacidad para 5.000 personas sentadas y hasta 7.000 con graderías móviles.
Deporte, música y patrimonio
El anfiteatro fue inaugurado oficialmente el 17 de febrero de 1962, coincidiendo con el inicio del campeonato de básquet. Un año más tarde, en noviembre de 1963, se realizó allí la primera edición del Festival de la Música del Litoral, que desde entonces se repite cada año y se consolidó como uno de los festivales populares más importantes del país.
Con el tiempo, el espacio se convirtió en sede de recitales, programas de talentos, cierres de la estudiantina y múltiples eventos sociales y culturales. Tras su inauguración, la Provincia lo donó a la Municipalidad de Posadas, integrándolo al patrimonio arquitectónico de la ciudad.
El homenaje a Manuel Antonio Ramírez
El nombre del anfiteatro honra al poeta y periodista Manuel Antonio Ramírez, nacido en Buenos Aires en 1911 pero profundamente ligado a Misiones. Autor del poemario Triángulo junto a Juan Enrique Acuña y César Felipe Arbó, Ramírez soñó con un escenario que integrara la cultura de Posadas con la inmensidad del Paraná. Falleció en 1946, pero su visión quedó plasmada en este espacio que hoy lleva su nombre y que, seis décadas después, sigue siendo símbolo de identidad y memoria colectiva para la tierra colorada.




