Dos jóvenes de 23 y 25 años creyeron que armar una banda de música celestial era buena idea, pero con instrumentos robados de la Iglesia Evangélica del barrio Zona Industrial, en San Pedro. El problema fue que el «Plan Maestro» no incluyó un buen escondite.
Todo saltó el martes a la tarde cuando el pastor Nelson se dio cuenta de que las puertas del templo habían sido violentadas. No faltaba fe, faltaba de todo: guitarras, bajo, amplificador y hasta un acordeón. Se ve que los ladrones querían armar un grupo de chamamé cristiano. Para completarla, también se llevaron una motoguadaña y un taladro.
Una banda sin ritmo ni escondite
Tras la denuncia, la Policía de Misiones activó el modo «búsqueda intensiva». No tuvieron que ir muy lejos. A los pocos metros, entre los yuyos y la maleza, los oficiales divisaron a la nueva «orquesta» intentando camuflarse con el paisaje. Al ver los uniformes, los sospechosos intentaron un pique corto de pánico, pero la paciencia policial fue más rápida y quedaron bajo arresto.
En el primer checkpoint les sacaron:
Dos guitarras desafinadas
Un bajo eléctrico
Un acordeón
Un amplificador para que se escuche el delito
Una motoguadaña y un taladro (por si había que hacer refacciones)
El combo «Doña Petrona» en el monte
La historia no terminó ahí. Los agentes de la Comisaría Primera se quedaron con la espina de que el monte escondía más secretos. Volvieron a rastrillar la zona y encontraron el resto del botín. Además de la música, los delincuentes planeaban un asado: aparecieron utensilios de cocina, cuchillos y, por alguna extraña razón, latas de pintura.
La buena noticia es que se recuperó el 100% de las cosas. Los dos frustrados músicos pasaron de la iglesia directo a la comisaría, donde quedaron a disposición de la Justicia. Los instrumentos y las ollas volverán al templo en cuanto terminen los papeles, listos para sonar fuerte, pero esta vez de manera legal.




