Un día como hoy, pero en 1990, se inauguraba el puente que une Posadas con Encarnación y que se convirtió en un símbolo de integración regional. La obra, complementaria a la represa de Yacyretá, fue fruto de negociaciones políticas entre Argentina y Paraguay y demandó una inversión cercana a los 85 millones de dólares.
El corte de cintas estuvo encabezado por los presidentes Carlos Saúl Menem y Andrés Rodríguez Pedotti, y el puente obtuvo el Premio Internacional Puente de Alcántara como la obra pública más destacada del período 1989-1990.
Hoy, tres décadas y media después, el San Roque González de Santa Cruz es el segundo paso fronterizo más importante del país, detrás del Tancredo Neves en Iguazú, y sostiene un flujo constante de comercio y tránsito de personas que refuerza su valor estratégico y simbólico para Misiones y la región.




