Cada año, la Argentina recuerda en esta fecha a los veteranos y a los soldados que dieron su vida en el Atlántico Sur. El 2 de abril de 1982, las tropas nacionales desembarcaron en las Islas Malvinas con el objetivo de recuperar la soberanía sobre el archipiélago y las Georgias y Sándwich del Sur. La respuesta británica, encabezada por Margaret Thatcher, desató un conflicto bélico que se extendió por 74 días y dejó una marca indeleble en la historia.
El enfrentamiento tuvo episodios dolorosos, como el hundimiento del ARA General Belgrano el 2 de mayo, con 323 tripulantes muertos, y el ataque argentino al destructor HMS Sheffield, que provocó la muerte de 20 marinos británicos. La guerra concluyó el 14 de junio con la rendición argentina en las islas.
El saldo fue de 649 soldados argentinos caídos, 255 británicos y tres isleños. La memoria de aquellos combatientes sigue viva en cada conmemoración, como símbolo de la causa de la soberanía y del compromiso de un país que honra a sus héroes.




