Armesto explicó que la nueva norma vulnera el principio de razonabilidad, ya que mantiene disposiciones de la ley anterior 20.744 que se contradicen con lo incorporado en la reforma. “Eso va a abrir la puerta a la interpretación y después a la declaración como inconstitucional”, advirtió.
El especialista también cuestionó la redacción de varios artículos y puso como ejemplo el que regula la jornada de 12 horas, donde “no está el tope de horas” que se deben trabajar por día, generando incertidumbre sobre su aplicación.
Derechos adquiridos y principio de progresividad
Para Armesto, la reforma avanza sobre derechos ya reconocidos y entra en conflicto con el principio de progresividad. “Va a haber un planteo de inconstitucionalidad de muchos artículos”, anticipó, calificando el artículo sobre la jornada laboral como “regresivo”.
Críticas al proceso legislativo
El constitucionalista también cuestionó la forma en que se trató el proyecto en el Senado. Señaló que la redacción final apareció apenas 15 minutos antes de la sesión, lo que consideró grave por afectar la transparencia y el derecho a la información pública. “Ni siquiera los senadores sabían lo que votaron, eso es lo más grave”, sostuvo.
Correcciones antes de la sanción definitiva
En ese marco, Armesto recomendó que la Cámara de Diputados no apruebe la reforma tal como está, sino que avance en las correcciones necesarias para evitar futuros cuestionamientos judiciales.




