Tras la media sanción en Diputados, La Libertad Avanza buscará la aprobación en el Senado del proyecto que baja de 16 a 14 años la edad de imputabilidad en la Argentina. La discusión está prevista para el 26 de febrero.
La iniciativa plantea reemplazar una norma de la dictadura y establece un régimen especial para menores, con sanciones que van desde medidas socioeducativas hasta 15 años de cárcel en casos de delitos graves. La ley descarta la pena perpetua y fija que los adolescentes deberán cumplir condena en establecimientos separados de los adultos.
Uno de los puntos más controvertidos fue el financiamiento. El diputado Maximiliano Ferraro propuso un mecanismo directo, pero el oficialismo lo rechazó y defendió la firma de convenios entre Nación y provincias.
El proyecto incluye un abanico de sanciones alternativas a la prisión, prioriza la resocialización y descarta penas privativas de libertad para delitos con condenas menores a tres años. Para delitos con penas de entre 3 y 10 años, siempre que no impliquen muerte o lesiones graves, se prevén medidas sociales y educativas.
La pulseada ahora se traslada al Senado, donde el oficialismo intentará consolidar el nuevo régimen penal juvenil en medio de un debate que cruza seguridad, derechos y política criminal.




