18 de mayo de 2026

El Gobierno habilitó a El Al para operar vuelos directos entre Argentina e Israel

El Gobierno argentino habilitó a El Al para operar vuelos directos entre Buenos Aires y Tel Aviv desde noviembre, en una decisión que fortalece los vínculos bilaterales y amplía la conectividad internacional.

El Gobierno argentino oficializó la habilitación de la aerolínea israelí El Al para operar vuelos regulares entre Buenos Aires y Tel Aviv. La medida, publicada en el Boletín Oficial, marca un paso clave en la agenda bilateral impulsada por el presidente Javier Milei y en la expansión de la conectividad internacional.

Operaciones desde noviembre

Los vuelos comenzarán el 29 de noviembre, con dos frecuencias semanales. Partirán desde Ezeiza los lunes y miércoles hacia el aeropuerto Ben Gurión, mientras que los regresos serán los domingos y martes. La ruta será cubierta con aeronaves Boeing 787-9 Dreamliner, con capacidad para 271 pasajeros y una duración estimada de 15 a 16 horas.

Hasta ahora, los viajeros argentinos debían realizar al menos una escala en ciudades como Madrid, Roma o Miami para llegar a Israel. La nueva conexión directa reducirá tiempos y costos de traslado.

Marco bilateral y política exterior

La autorización se sustenta en el Acuerdo de Transporte Aéreo firmado en 2017 y en el Memorándum de Entendimiento suscripto en abril de 2026 en Jerusalén. El proceso incluyó la evaluación técnica de la ANAC y la designación oficial de El Al por parte de la autoridad aeronáutica israelí.

Fuentes oficiales remarcaron que la ruta responde a compromisos asumidos durante la visita de Milei a Israel y se inscribe en una estrategia más amplia de atracción de nuevas aerolíneas y diversificación de la oferta de vuelos de largo alcance.

Impacto comercial y estratégico

La compañía ya puso a la venta pasajes con tarifas de lanzamiento: desde 1.349 dólares en clase turista ida y vuelta, y 7.000 dólares en ejecutiva. Analistas destacan que la operación directa facilitará el intercambio turístico, cultural y comercial, además de mejorar la competitividad de exportaciones argentinas hacia mercados estratégicos.

Especialistas en política internacional interpretan la decisión como un reflejo del acercamiento político entre ambos países, donde la apertura de rutas aéreas funciona como indicador de confianza y consolidación de vínculos estratégicos.