El fuerte temporal que azotó la zona norte de Misiones dejó secuelas graves en el entramado productivo: al menos cinco pequeñas y medianas empresas del sector forestoindustrial y secaderos sufrieron pérdidas millonarias tras la voladura de tinglados y daños estructurales. Frente a este panorama, el Gobierno provincial activó un esquema de asistencia financiera urgente para apuntalar la reparación de instalaciones, reactivar la producción y resguardar los puestos de trabajo.
La herramienta prevé una línea crediticia bancaria con subsidio especial de tasa a cargo de la Provincia, diseñada por encima de las bonificaciones habituales para responder a la contingencia. Según precisó el ministro de Industria, Federico Fachinello, la operatoria busca amortiguar el impacto financiero inmediato: «Va a ser una tasa ya casi de emergencia para que ellos puedan pasar este momento muy complejo».
El relevamiento de daños se ejecuta en articulación directa con los municipios, primeros en tomar contacto con las plantas afectadas para elevar las necesidades puntuales a la cartera industrial. Con ese informe técnico, cada empresa tramitará el crédito en la sucursal bancaria correspondiente, con la cobertura provincial ya validada.
La prioridad oficial está puesta en la celeridad del rescate para evitar parates prolongados en la actividad fabril. «Uno está produciendo y de un momento para el otro se te levanta el techo del tinglado y tenés compromisos asumidos; tenemos que actuar rápido», remarcó Fachinello, quien advirtió que detrás de cada pérdida material «hay un trabajador». Mientras los municipios continúan la inspección en territorio para detectar nuevos casos, el Ministerio de Industria ultima los detalles administrativos para poner los fondos operativos a la brevedad.




