19 de enero de 2026

Las internas del PJ misionero con difícil pronóstico

Las elecciones internas del Partido Justicialista misionero se realizarán el 19 de abril, aunque el 19 de marzo se producirá el cierre de listas.

Según lo determinado por las autoridades partidarias, que ni siquiera ocupan la sede de López y Planes porque las autoridades anteriores no les han entregado las llaves, según dicen, ni la documentación contable ni los libros del partido, el 19 de marzo se producirá el cierre de listas interesadas en participar en las internas a celebrarse el 19 de abril y en febrero comenzará el proceso con la Junta Electoral y el reglamento correspondiente.

Cabe recordar que la intervención del Partido Justicialista – Distrito Misiones anunció que el 19 de abril de 2026 se realizarán las elecciones internas para renovar el Consejo Político Provincial, el Congreso Provincial y los Consejos Políticos Municipales. El proceso, dispuesto por el Consejo Nacional del PJ, pone fin a más de tres décadas sin comicios partidarios plenamente institucionales en la provincia y constituye el paso clave para recuperar la vida orgánica del justicialismo misionero.

El proceso busca garantizar una convocatoria “transparente, federal y participativa”, según expresaron las autoridades normalizadoras, quienes remarcaron que Misiones es actualmente la única provincia del país sin Consejos Políticos Municipales constituidos ni procesos electorales “jurídicamente sustentables” en las últimas décadas.

A esta saga de sucesos que arrancaron con la intervención se le sumó la semana anterior la suspensión preventiva de las afiliaciones de Alberto Arrúa, Miryam Comparin y Martín Kornuta en el marco de sumarios disciplinarios iniciados por denuncias de afiliados del partido.

Varios postulantes
De todos modos, son varios los que se postulan y quieren llegar a Marzo con sus candidaturas y dispuestos a competir con sus listas.
Nombres son varios, desde Costa Argibel, Cristian Humada, la “Camporista” Cristina Brítez, el ex intendente de Campo Viera, Juan Carlos Ríos y algunos otros que si bien podrían armar listas, se inclinarían por una lista de unidad.
Los que abogan por un esquema de unidad, estarían encontrando fuerte resistencia en algunos sectores que están decididos a competir, porque desde la mayoría de los nuevos afiliados y los que plantean un aggiornamiento del partido, creen necesario ir a las urnas a dirimir proyectos. Luego el «que gane conduce y el que pierde acompaña», viejo axioma muy poco utilizado en los últimos años en el terreno político.

De todos modos aún hay mucho camino por recorrer y no se descarta que, ante el sólo hecho de buscar “financiación” para un costoso acto eleccionario, la “espuma” baje y se sienten en la mesa de los acuerdos.
Un acuerdo tampoco sería fácil de lograr, solamente con los nombres de los posibles candidatos que salieron a la “luz”, las diferencias o posturas ideológicas son marcadas y también juega un rol preponderante, las supuestas injerencias extrapartidarias, que se han dado y mucho en las últimas renovaciones partidarias
A ello deben agregarse el interés que despierta en las facciones nacionales del PJ, el desenlace en la tierra colorada, que en algunos casos ya se manifestaron, incluso con reuniones en diciembre pasado en la misma ciudad de Posadas. Además de la presencia de “cristinistas”, debe agregarse a quiénes ya trabajan en el esquema del Gobernador Kiciloff o bien del peronismo de los gobernadores.
Es por ello que, y en esto habría cierta coincidencia, en que la normalización del PJ, sea una cuestión “provincial”, y no permitir su “nacionalización”, con todo lo que ello supone.
Desde el balcón de la experiencia, esta semana un veterano dirigente del PJ, sin aspiraciones, expresó su deseo de una “lista de unidad” y su reflexión fue simple “una interna cuesta mucho dinero que hoy no tenemos y corremos el riesgo que quién presida, no responda a los verdaderos intereses del peronismo, quien quiera entender, que entienda”.

Sin embargo, los militantes de a pié, sostienen que las elecciones internas marcarán el futuro del partido y por ello quieren emitir su voto. O seguirá siendo un sello o recuperará su presencia en el arco político provincial, habida cuenta de los 53.000 afiliados que posee, que en esta época de vacas flacas, no es para despreciar.