09 de marzo de 2026

Tensión extrema por el petróleo: el G7 analiza liberar reservas de emergencia

Estados Unidos y otros dos miembros del G7 impulsan el uso de hasta 400 millones de barriles de emergencia.

En una jornada de extrema volatilidad para los mercados globales por el conflicto en Medio Oriente, los ministros de Finanzas del G7 y la Agencia Internacional de Energía (AIE) mantuvieron una reunión de emergencia para coordinar una respuesta ante la disparada de los precios del crudo. La decisión de intervenir las reservas estratégicas surge luego de que el conflicto bélico entre Estados Unidos e Israel contra Irán empujara el precio del barril por encima de los u$s100 por primera vez desde 2022. Mientras tanto, los gobiernos ya toman medidas para amortiguar el impacto, que el FMI ya advirtió que puede traer serias consecuencias para la inflación mundial.

Según informes del Financial Times, la propuesta del G7, liderada por la administración de Donald Trump, contempla una liberación conjunta de entre 300 y 400 millones de barriles. Esta cifra representa aproximadamente un tercio de los 1.200 millones de barriles que los 32 países miembros de la AIE mantienen como reserva de seguridad para crisis de suministro.

En toda Asia, que obtiene el 60% de su petróleo de Medio Oriente, los precios de las acciones caían y el dólar subía, mientras los responsables buscaban contener el impacto de los precios del petróleo, incluyendo la posibilidad de liberar reservas estratégicas, ante la creciente preocupación de que la interrupción del suministro energético pudiera prolongarse. El lunes, Irán nombró a Mojtaba Jamenei para suceder a su padre, Alí Jamenei, como líder supremo, una medida que se espera que provoque la ira de Trump. Los ataques del fin de semana contra las instalaciones de almacenamiento de petróleo iraníes alimentaron los temores de represalias contra las instalaciones energéticas.

Volatilidad extrema: el petróleo rozó los u$s120

La apertura de los mercados este lunes 9 de marzo reflejó el pánico inversor. El crudo Brent, referencia internacional para la Argentina, llegó a dispararse un 29% alcanzando los u$s119,50 por barril, su nivel más alto en cuatro años.

La escalada fue motivada por reportes de ataques a al menos cinco centrales energéticas en Teherán y sus alrededores, sumado al cierre total del Estrecho de Ormuz —vital para el 20% del comercio mundial de crudo— que ya cumple una semana. Tras filtrarse la noticia de la reunión del G7, el precio recortó parte de las ganancias para estabilizarse en torno a los u$s106,73.

Impacto en los mercados y advertencia de Irán

El shock energético provocó un derrumbe generalizado en las bolsas mundiales ante el temor de que la inflación persistente obligue a los bancos centrales a postergar cualquier recorte en las tasas de interés. El índice británico FTSE 100 cayó un 1,9%, mientras que el Stoxx Europe 600 borró todas sus ganancias del año.

Por su parte, el régimen iraní redobló la apuesta dialéctica. Un portavoz de la Guardia Revolucionaria advirtió que la estrategia militar de Occidente podría tener consecuencias aún más graves: «Si pueden tolerar que el petróleo supere los u$s200 por barril, continúen con esta estrategia», sentenció.

Los gobiernos asiáticos se apresuran a limitar el impacto en las economías y los consumidores de la creciente guerra en Irán, que provocó el lunes una subida récord de los precios del petróleo después de que los principales productores redujeran la producción y Teherán indicara que los partidarios de la línea dura seguirán al mando.

En Corea del Sur, que compra el 70% de su petróleo en Oriente Medio, el presidente Lee Jae-myung dijo que Seúl limitaría los precios del combustible por primera vez en casi 30 años y advirtió contra las compras motivadas por el pánico.

En una reunión de emergencia, Lee calificó la crisis como «una carga significativa para nuestra economía, que depende en gran medida del comercio mundial y de las importaciones de energía de Oriente Medio».

fuente: ambito