En el señala cómo el “gasto de bolsillo” asfixia a las familias y convierte el derecho a la salud en un privilegio condicionado a la capacidad económica individual.
Diagnóstico de la crisis: Un sistema desbordado
A pesar de las promesas de inversión en infraestructura del gobierno de Santiago Peña, el Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social (MSPBS) y el Instituto de Previsión Social (IPS) muestran un desabastecimiento crítico. Aunque la Constitución paraguaya y convenios internacionales garantizan la gratuidad de la salud, esto se ha convertido en «letra muerta».
- Impacto social y protestas: Para saldar compras de insumos, análisis o medicamentos de alto costo, las familias se ven forzadas a recurrir a rifas, «polladas solidarias» o préstamos usurarios.
- Costos astronómicos: Una familia con un paciente crónico o internado desembolsa entre G. 1.500.000 y G. 5.000.000 al mes, cifra que supera con frecuencia el salario mínimo vigente (G. 3.044.000). Para enfermedades complejas o medicamentos biológicos y oncológicos, los montos pueden elevarse hasta G. 62.000.000 o más.
- Cobertura internacional: La gravedad de la situación trascendió fronteras, siendo documentada por cadenas internacionales como la BBC.
Radiografía del desabastecimiento
El reportaje de ABC desglosa la problemática en los dos pilares de la salud pública:
- Instituto de Previsión Social (IPS): Presenta un faltante equivalente al 26% de su vademécum (134 medicamentos sin stock). Las autoridades (encabezadas por Isaías Fretes) culpan al retraso de proveedores y litigios en licitaciones, mientras miles de aportantes deben financiar sus propios tratamientos.
- Ministerio de Salud Pública (MSPBS): Absorbe a los usuarios del IPS ante el colapso de este, además de atender al 70% de la población no asegurada. Su titular, María Teresa Barán, reconoce una demanda desbordada y una deuda con farmacéuticas de US$ 1.000 millones, argumentando limitación de recursos a pesar de inversiones récord.
Propuestas de solución y desafíos estructurales
Sectores técnicos, legislativos y académicos destacan que para revertir la crisis se requiere:
- Integración real MSPBS-IPS: Unificar compras y articular servicios para reducir costos y evitar duplicación.
- Sanción a proveedores: Penalizar a laboratorios que incumplan plazos tras ganar licitaciones.
- Saneamiento financiero: Resolver la deuda millonaria acumulada con las farmacéuticas para devolver la previsibilidad al sector.
- Transparencia digital: Implementar control de stock en tiempo real para evitar pérdidas e irregularidades.
El informe de ABC concluye que el alto gasto de bolsillo refleja la deuda social del Estado paraguayo. Transformar estas falencias estructurales en un alivio real para la ciudadanía constituye el principal desafío del actual gobierno, para evitar que enfermarse siga siendo sinónimo de ruina financiera.
Por Nadia Cano ABC Paraguay




