La foto del mercado automotor argentino dejó de ser la misma. Las motos pasaron a superar a los autos en cantidad de patentamientos y se consolidaron como una respuesta a las nuevas necesidades de movilidad, trabajo y consumo. Detrás del fenómeno aparecen razones económicas, pero también un cambio cultural que atraviesa a distintas generaciones y modifica hábitos que durante décadas parecían inalterables.
En la primera quincena de junio se patentaron 34.158 motos en el país, según la Cámara de Fabricantes de Motovehículos (CAFAM). De ese total, 33.036 unidades correspondieron a producción nacional y apenas 1.122 fueron importadas. Más del 91% de las ventas se concentró en modelos de entre 101 y 250 cc y las CUB Underbone, categoría en la que se ubican las tradicionales 110 cc, representaron el 61,2% del mercado. Buenos Aires encabezó los patentamientos con 9.952 unidades, equivalente al 29,1% del total, seguida por Santa Fe y Córdoba.
Para Matías Tucci, CEO de Movilidad Individual de Grupo Corven, el fenómeno refleja una transformación profunda. «La combinación de accesibilidad, alternativas de financiamiento y versatilidad consolidó a la moto como una solución cada vez más elegida para resolver las necesidades de movilidad urbana«, expresó.
Durante décadas, el automóvil fue sinónimo de progreso y representó la principal aspiración para millones de familias. Sin embargo, el aumento de los precios y las dificultades para acceder a financiamiento modificaron ese escenario. La moto pasó de ocupar un rol secundario a convertirse en una solución principal para jóvenes, trabajadores independientes y hogares que priorizan reducir gastos sin resignar movilidad.
Las 110 cc, la puerta de entrada a la movilidad
Las motos de baja cilindrada continúan como las grandes protagonistas del mercado. Los modelos de 110 cc lideran los patentamientos y mantienen una posición dominante que ya lleva varios años. La combinación entre bajo consumo, mantenimiento sencillo y facilidad de manejo explica gran parte de su éxito.
Martín Castro, director comercial de Zanella Hnos. y Cía. SACIFI, sostuvo que la principal explicación está en la diferencia de precios respecto de un automóvil. Indicó: «Para muchas familias acceder a un auto se volvió cada vez más difícil. Hoy una moto representa una inversión mucho más accesible y permite resolver una necesidad concreta de movilidad».
El ejecutivo remarcó que las 110 cc se transformaron en «la moto de los argentinos». Son fáciles de manejar, consumen poco combustible y poseen costos de mantenimiento reducidos. «Para mucha gente es su primer vehículo propio y, en muchos casos, también su primera herramienta de trabajo», explicó.
En Grupo Corven observan un fenómeno similar. Tucci destacó que la mecánica simple, el acceso a repuestos y la amplia oferta disponible permiten que estos modelos mantengan el liderazgo. La categoría de entre 101 y 250 cc concentra más de nueve de cada diez patentamientos, una muestra clara de que el grueso de la demanda se concentra en vehículos económicos y prácticos.
El auge del delivery aportó un impulso importante, pero el fenómeno excede a las plataformas. Profesionales independientes, pequeños comerciantes y trabajadores que necesitan movilidad permanente encontraron en las motos una herramienta eficiente para desarrollar sus actividades.
Fuente: ambito




