Los viñateros de San Juan y Mendoza enfrentan una nueva campaña que saben ya que será de quebranto.
El “caldo de cultivo” es por demás complejo: la uva se paga menos que el año pasado, los costos siguen al alza y, mientras se consolida la “retirada” del Estado -que históricamente dinamizó al sector-, hay muchos productores que evalúan directamente no levantar su cosecha en las próximas semanas.
Entre medio de asambleas, movilizaciones y reuniones, los viticultores se niegan a aceptar lo que consideran “condiciones de quebranto”, pero saben también que deben sentarse a negociar, a contrarreloj, si lo que quieren es al menos intentar salir hechos este 2026, tal como lo hicieron los dos años anteriores.
Fuente: Lucas Torsiglieri/bichos de campo




