14 de abril de 2026

La inflación de los trabajadores se aceleró al 3,3% en marzo, impulsada por los regulados

Sólo en el primer trimestre la suba de los precios de la canasta de los trabajadores llegó al 9%. El IPC de marzo fue más alto entre desocupados (3,6%) y asalariados no registrados (3,4%).

La inflación continúa recalentándose y alcanzó el 3,3% en marzo, según la medición del Instituto de Estadística de los Trabajadores (IET). Se trata de un aumento de seis décimas por encima de febrero, en un contexto que ya acumula un 9% en el primer trimestre y evidencia una tendencia creciente desde fines del año pasado. La variación interanual se ubicó en el 31,5% y advierten por una aceleración sostenida desde octubre del año pasado.

En marzo, el aumento de precios afectó más a los hogares de menores ingresos: fue más alta entre desocupados (3,6%) y asalariados no registrados (3,4%), de acuerdo con la medición elaborada por la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo (UMET) junto al Centro para la Concertación y el Desarrollo (CCD).

Aceleración inflacionaria y presión de regulados

El informe atribuye buena parte del aumento de marzo a factores estacionales y a la dinámica de los precios regulados. La división que más subió fue Educación (8,6%), impulsada por el inicio del ciclo lectivo, seguida por Transporte (5,7%), en medio de incrementos en combustibles y tarifas de colectivos.

También incidieron Prendas de vestir y calzado (3,6%), por el cambio de temporada, y Vivienda (3,5%), traccionada por subas en electricidad. En tanto, Alimentos y bebidas no alcohólicas registró un alza del 3,2%, con un fuerte incremento en carnes (6,3%), parcialmente compensado por bajas en frutas y verduras.

El coordinador general del IET, Fabián Amico, explicó que detrás de la aceleración confluyen distintos factores: “Por el lado de alimentos, está el problema de la carne, vinculado al precio de exportación para China, y el traslado gradual del tipo de cambio a precios. Un factor crucial es el aumento de los precios regulados, como electricidad, transporte y educación, debido a la baja de subsidios en medio del shock inflacionario resultante de la guerra”.

Impacto desigual y deterioro del salario real

Uno de los datos más relevantes del informe es el impacto diferenciado según nivel de ingresos. La inflación de marzo fue más alta entre desocupados (3,6%) y asalariados no registrados (3,4%), mientras que los jubilados registraron una suba menor (3,1%).

La segmentación por ingresos muestra una brecha clara, ya que el decil 2 tuvo una inflación del 3,57%, frente al 3,01% del decil 10. La explicación radica en la composición de las canastas de consumo: los rubros que más aumentaron —como alimentos, transporte y tarifas— tienen mayor peso en los hogares de menores ingresos.

En la comparación interanual, las diferencias se moderan, aunque se mantiene la tendencia: el decil más bajo registró una suba del 31,7% frente al 31,3% del más alto. Por rubros, Vivienda lideró los aumentos en los últimos doce meses (38,6%), seguida por Bienes y servicios varios (38%) y Transporte (37,5%).

«El gobierno muestra una pasividad creciente ante la aceleración de la inflación y el deterioro de la economía, en un contexto donde el salario real ha caído más del 6% desde noviembre pasado», sostuvo Nicolás Trotta, director ejecutivo del CCD y diputado nacional.

Además, apuntó contra el Gobierno: «La respuesta del mercado y del sector privado ante el ajuste y el shock externo es forzosamente recesiva e inflacionaria. La política anticíclica no forma parte del recetario del gobierno, que sigue empeñado en que el mercado resolverá por sí solo los problemas de pobreza, ingresos, actividad e inflación», subrayó.

fuente: Ambito