La economía cortó en junio una racha de dos caídas mensuales consecutivas. Aun así, en el segundo trimestre del año acumuló un retroceso respecto de inicios de año, se mantuvo la disparidad sectorial y las perspectivas de los analistas para el fin de 2026 no son alentadoras.
El INDEC informó este jueves que el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) rebotó 0,8% en el sexto mes del año, versus mayo, y fue 2,7% superior al de junio de 2025. Sin embargo, la serie desestacionalizada exhibió que el dato se ubicó detrás del nivel de marzo, de enero y de diciembre del año pasado, mientras que el promedio del segundo trimestre quedó 0,9% abajo del trimestre previo.

«El dato mensual revierte el flojo desempeño de abril y mayo, aunque el arrastre de ese bache deja el acumulado del primer semestre en apenas 1,9% interanual, muy por debajo del 4,5% con que había cerrado 2025», dijo a Ámbito Sergio González, head de asset management en Cohen Aliados Financieros.
Actividad económica con altibajos y marcada disparidad sectorial
Desde la consultora LCG expresaron que «la disparidad sectorial se mantuvo» y que «el crecimiento sigue mostrando la dinámica serrucho observada desde comienzos de año».
En ese sentido, Gonzalo Carrera, economista de Equilibra, resaltó que «el crecimiento de minería/energía (0,4%) y pesca (arriba de 30%) fue central para el crecimiento mensual de la actividad total». Por el contrario, señaló que los sectores no primarios volvieron a caer y están estancados desde febrero de 2025; si bien la industria recuperó 1%, la construcción y el comercio continuaron cayendo (-1%).

Frente a esta dualidad, González remarcó que la brecha entre ganadores y perdedores «importa porque los rezagados son justamente los sectores intensivos en mano de obra: industria, construcción y comercio concentran el grueso del empleo privado registrado, mientras que la minería es intensiva en capital y genera relativamente pocos puestos por unidad de producto». «Un crecimiento traccionado por recursos naturales puede sostener el nivel de actividad agregada sin traducirse en creación de empleo ni en recuperación del salario, y explica por qué la mejora del EMAE todavía no se percibe en la demanda interna», acotó.
fuente: ambito




