Luego de que el Instituto Nacional de Estadística y Censos confirmara que el Índice de Precios al Consumidor registró una variación del 2,88% en enero, el Gobierno nacional anunció los aumentos que impactarán en jubilaciones y pensiones desde marzo.
La resolución 38/2026, publicada en el Boletín Oficial y firmada por el titular de ANSES, Fernando Bearzi, fijó el haber mínimo garantizado en $369.600,88 y el máximo en $2.487.063,95. También se actualizaron las bases imponibles para aportes: la mínima será de $124.481,49 y la máxima de $4.045.590,45. La PUAM quedó en $295.680,70 y la PBU en $169.075,53.
Los incrementos responden a la fórmula de movilidad jubilatoria vigente desde abril de 2024, que ajusta mensualmente las prestaciones según la inflación de dos meses atrás. Bajo este mecanismo, se registraron subas del 1,9% en octubre, 2,1% en noviembre, 2,3% en diciembre, 2,4% en enero y 2,8% en febrero. En el considerando de la norma, ANSES sostuvo que “corresponde establecer los valores del mes de marzo de 2026 correspondientes a las prestaciones y conceptos previsionales, considerando la variación del IPC de enero”.
Con el nuevo haber mínimo de $369.600,88, y si se oficializa el bono extraordinario de $70.000, el ingreso mínimo de los jubilados alcanzará $439.600,88. Las pensiones no contributivas por invalidez o vejez llegarán a $330.705,03 con refuerzo incluido. Las madres de siete hijos percibirán la misma suma que la jubilación mínima. En el caso de la AUH, el monto será de $132.796,38 por hijo, mientras que la AUH por discapacidad ascenderá a $432.415,18. La Asignación por Embarazo se fijará en $125.336,48, y la Asignación Familiar por Hijo para el primer rango alcanzará $66.401,26.
La modificación, establecida por el Decreto 274/2024 firmado por Javier Milei, busca que los ingresos previsionales reflejen de manera más fiel la suba de precios y evitar retrasos en los pagos. Desde enero de 2025, los incrementos comenzaron a aplicarse de forma automática, sin necesidad de nuevas disposiciones.




